lunes, 24 de agosto de 2009

Traidores

Quienes hacemos este blog (y seguramente gran parte de sus lectores) hemos ido a innumerables manifestaciones a lo largo de nuestras vidas, tantas que ni podríamos recordarlas todas. Por lo general en ellas siempre hay un momento, alguna canción o recordatorio, dedicado a la policía.
Es que los que vamos a esas manifestaciones tenemos una larga lista de deudas pendientes con la policía. Aunque en los últimos años la protesta social no ha sido reprimida, no nos olvidamos de las veces que la policía nos ha corrido, golpeado, detenido; no nos olvidamos de sus gases, de sus caballos, de sus balas de gomas y de las otras; y por supuesto no nos olvidamos de los que ya no están porque ellos se los llevaron. También sabemos que están agazapados esperando la oportunidad para volver a hacer la tarea que mejor saben hacer, esas que les enseñaron los Camps y los Etchecolatz.
Por eso en cada una de nuestras manifestaciones (es decir, aquellas a las que nosotros vamos) siempre hay algún momento para recordarle estas cosas a la policía y rajarles una buena puteada (que por cosas de los giros lingüísticos la terminan por lo general ligando sus madres).
Ahora, no deja de sorprender que el otro día en una manifestación (de esas a las que NO vamos nosotros) los patoteros del energúmeno De Angelis le gritaban algo bien diferente a la policía que les prohibía el ingreso al Congreso para tratar de impedir que se apruebe la delegación de facultades. Le gritaban “traidores”.
No deja de ser sugestivo que la “gente del campo” considere que la policía debería estar de su lado, y que por no hacerlo son traidores. Tal vez la historia les de la razón para creerlo…

Fútbol Libre

Por fin pudimos volver a ver el fútbol por televisión!!!

Sugerencia de la logia: cuando encienda el televisor y pueda sentarse con el mate a ver el fulbito, acuérdese de todos aquellos que levantaron su voz para impedir que eso suceda. Para refrescar la memoria ahí va una pequeña listita no exhaustiva:
- Nostradamus Carrió y sus acólitos de la Coalición Cívica.
- El macrismo en su conjunto.
- El grupo-económico-que-no-debe-ser-nombrado.
- Fernando Niembro.
- Chiquita “platino” legrand
- y siguen las firmas…

jueves, 20 de agosto de 2009

La Patria es el campo, señores

Gracias al excelente blog de Andy Tow conocimos wordl, una página que crea nubes de palabras. Probamos hacer una con el discurso de Biolcatti en la apertura de La Rural titulado "Cuando el campo dice Patria": las tres palabras que más usó son PATRIA, CAMPO y SEÑORES.
Ni el Estado (al que califica de depredador), ni el pueblo, ni la industria. Perturbador, ¿no?

martes, 18 de agosto de 2009

Reforma del Estado, o el fantasma del eterno retorno

Los últimos resultados electorales fueron el puntapié inicial de una serie de reacomodamientos tectónicos en la geografía política. Estos cambios poco a poco van madurando y sus resultados se hacen cada vez más visibles. En las últimas semanas, por ejemplo, el frente que se formó alrededor de la figura de Carrió comenzó a mostrar fisuras y resquebrajarse. El catalizador fue la posición de Stolbizer respecto del llamado al diálogo del gobierno, pero el detonante podría haber sido cualquier otra cosa.

  • La reforma en la Ciudad
El domingo, en Página, se publicó un artículo que da cuenta del desmembramiento del bloque del FpV en la legislatura porteña. Sus dos principales líderes, Kravetz y Olmos, estampan el punto final a una sociedad que, durante los último años, colaboró con el macrismo. Fue este pacto el que abrió la puerta en la Ciudad a un proceso de reforma del Estado centrado en el modelo de agencias y la cogestión público-privada del gobierno. El bloque liderado por Kravetz y Olmos acompañó alrededor del 70% de las leyes del PRO y, en el caso de la reforma del Estado, habilitó su tratamiento. Luego votaron en contra, pero se manifestaron a favor de tratar esa cuestión teniendo la oportunidad de impedirlo. Uno de los bloques opositores al macrismo más colaboracionista, finalmente, se disuelve. Hoy, Gabriel Fuks habla de esto mismo.

  • La reforma según Clarín
También el domingo, pero en el matutino-que-no-debe-ser-nombrado, salió publicado un artículo revelador. Ya antes habíamos dicho que el nudo problemático de los próximos años iba a girar alrededor de la defensa del rol del Estado como garante de la distribución equitativa de la riqueza y regulador del mercado. Ahora, el gran diario se hace eco de un comunicado de la Asociación Empresaria Argentina (de la cual el grupo Clarín es uno de sus miembros de mayr peso) en el que reclama, casi desesperadamente, que se "marquen los límites entre la injerencia del sector público y el sector privado". La reacción se produce a partir de la intervención del gobierno en el negocio de la transmición de los partidos de fútbol. Pero esto es un detalle menor: lo que la AEA plantea es una redefinición radical del papel del Estado. Habla del malestar por la estatización de las AFJP y hasta impone algunas condiciones para el desarrollo, como la baja de las retenciones y el regreso al sistema financiero internacional. ¡Zonceras! Eso, en boca de una corporación que nuclea a los sectores económicos más concentrados del país sólo puede significar una cosa: regalar una porción de los recursos estatales a los grandes terratenientes y resignar soberanía en favor del FMI y del Banco Mundial. En otras palabras, dejar en manos de los sectores económicos más concentrados la definición de la agenda pública y la dirección de la política del Estado, como sucedió durante la década de 1990. ¿A alguien le queda alguna duda sobre el plan que tienen para reformar el Estado?



Puesta al día: Hoy en Mundo Perverso apareción un post donde reseña la respuesta de Kravetz a Fuks a través de un artículo en Página. No tenemos mucho más para agregar que lo que ya se dijo en ese post, por lo que recomendamos su lectura.

viernes, 7 de agosto de 2009

Contra Menem estábamos mejor

Durante la década de hegemonía menemista aquellos que nos veíamos a nosotros mismos como una parte de la constelación de la izquierda teníamos un problema solucionado. Sabíamos dónde ubicarnos. Allá estaba Menem depredando y destruyendo el Estado, y aquí nosotros, en la vereda opuesta, denunciando al gobierno corrupto. El pacto de Olivos despejó aún más ese lugar, lo hizo más transparente y fácil de percibir, mientras que simultáneamente levantaba algunas fronteras y límites respecto de quiénes podían ubicarse allí y quiénes no. En definitiva, el menemismo configuró las divisiones y los espacios políticos, definiendo dos campos claramente identificados e identificables. Era fácil, en ese escenario, formar parte de un "nosotros" opositor. La tarea común consistía en oponer resistencia a la hegemonía menemista, lo que significó suspender las diferencias con otros actores y fuerzas políticas (algunas fuertísimas) en pos del objetivo común. Oponerse a esto se iba haciendo cada vez más sencillo, aunque el núcleo central del modelo económico neoliberal no se pudiera cuestionar. Transitar ese camino nos llevó a muchos a la experiencia de la Alianza.
Hoy la situación parece repetirse, pero en forma invertida. Ahora son ellos, no nosotros, quienes tienen solucionada la cuestión de la ubicación. Todo aquel actor político más o menos de derecha sabe (es casi de sentido común) que debe oponerse al kirchnerismo y fotografiarse con la mesa de enlace. Tienen un objetivo común, más o menos urgente según el caso, y, al menos por ahora, están suspendiendo sus diferencias internas. De manera precaria, está emergiendo un actor político con pretensiones hegemónicas que se está sabiendo ubicar en el extremo derecho del espectro ideológico. Quizás en unos años recuerden con nostalgia lo bien que se estaba contra Kirchner.
El nudo problemático de la cuestión radica en la dificultad de generar un dispositivo político capaz de proteger y sostener la idea de que el Estado debe ocupar un rol central en la economía, en la regulación de los mercados y en la redistribución de los recursos económicos hacia los sectores más vulnerables. El problema parece ser, efectivamente, que es esa concepción, que de alguna manera expresó el kirchnerismo, lo que se pone entre signos de interrogación. Independientemente de la suerte de las coaliciones gobernantes, es imprescindible preservar, mantener y profundizar esa dirección. Es condición necesaria para que esto ocurra respetar el marco institucional, la democracia y los tiempos electorales. Condición necesaria, pero no suficiente: debe disputarse en el terreno del sentido común la idea de que todo lo que hizo el kirchnerismo estuvo mal, debe librarse la batalla que asegure en la percepción popular una valoración positiva, no de todo, pero sí respecto del rol redistributivo que debe tener el Estado. Si esto no ocurre, no sólo les resultará poco trabajoso hacerse con el poder, sino que alcanzarán uno de sus fines centrales: ponernos de rodillas.
Cuando de sentido común se trata, la Señora es una fuente inagotable:

domingo, 2 de agosto de 2009

Hay que ir II

Y el 11, un debate sobre el desarrollo.

Hay que ir I

Este miércoles, brindis en CTERA