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domingo, 20 de diciembre de 2009

El antipolítico


Dice hoy el brillante Larreta:

"Las etiquetas ideológicas son para las discusiones académicas, pero lo que importa en la calle, a la gente, es que le resuelvan los problemas. Hoy no hay otro tema en la calle que el miedo por la inseguridad. Estos debates ideológicos tienen que ver más bien con lo intelectual. Las etiquetas de izquierda o derecha son muy relativas...".

¿Tanta vergüenza les da asumirse públicamente como derecha? ¿Tanto desprecio sienten por la política?

jueves, 19 de noviembre de 2009

Tolerancia al dolor

¿Qué tiene que ocurrir para que un gobierno cualquiera se vuelva una cosa intolerable para la sociedad? ¿Existe un umbral de repugnancia social ante la mentira?
Mauricio Macri creó una fuerza parapolicial con el único fin de violentar aún más a aquellos a quienes la sociedad excluye. Todas las noches salía su escuadrón a la calle en busca de indigentes para expulsarlos de la marginalidad. Son personas que, en la visión de este gobierno, no merecen habitar ni siquiera un indigno margen. No existe situación de mayor indefensión para un ser humano que la intemperie y, aún así, Macri somete a estas personas a mayores e innecesarias dosis de violencia.
Mauricio Macri creó un mecanismo estatal de espionaje para espiar a los opositores y a sus propios familiares. Designó al frente de la policía metropolitana a una persona que encubrió el mayor atentado terrorista del país para que lleve a cabo la tarea de construir su propia red de espionaje. Cuando esta trama comienza a descubrirse, cuando los protagonistas van a prisión, Macri insiste en negar todo conocimiento y responsabilidad, violentando no sólo la institucionalidad y la democracia, sino también a las propias palabras. Es como si fuera niño que, cuando hace alguna "travesura", sólo atina a decir "yo no fui". Sólo que es el Jefe de Gobierno de la Ciudad.
Mauricio Macri disminuye sistemáticamente el presupuesto asignado a educación y gasto social, mientras aumenta las transferencias de recursos estatales a sectores privados y a contratistas. Mauricio Macri reforma, mal y a destiempo, al Estado de la Ciudad, copiando el modelo desconcentrador y tercerizador promovido la década pasada por el Consenso de Washington. Desaloja a los pobres y cierra centros culturales. Sus legisladores emiten votos truchos en las sesiones legislativas. Sus funcionarios están vinculados con la última dictadura militar. Hace oscurísimos negocios inmobiliarios con el el patrimonio público de la Ciudad. Subejecuta el presupuesto, pero emite bonos para endeudar al tesoro público.
¿Qué más tiene que hacer Macri para que su gestión se torne intolerable? ¿Cuántas mentiras se pueden soportar? ¿Cómo es posible que se le disculpen cosas tan graves, imperdonables si ocurriesen en el ámbito nacional? Y más importante aún: ¿Qué intensidad de violencia nos puede administrar la derecha antes de que nos duela?

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Ni para espiar

El niño Mauri, cuado era chico, es decir hace apenas dos años, soñaba con la policía propia y le pidió a los reyes magos que se la regalara. Es sabido que los reyes son los padres, pero Franco no tiene tanto poder. En consecuencia, contrató a Duran Barba, publicista ecuatoriano que ideó una estrategia milagrosa: basar la campaña a Jefe de Gobierno en la ausencia de Mauri en la misma. Con ausencia y todo le bastó para que con su cara de pánfilo convenciera a los porteños de que “tenía un plan”, que “había que ser serio” y el inefable “va a estar bueno buenos aires”.
Así fue que el niño Mauricio pudo cumplir su sueño y armó su propia policía. Para demostrar de qué se trataba “el plan” que “tenía” puso al frente de la fuerza “al policía más condecorado de la historia”: Jorge “fino” Palacios, quien resultó ser un terrible hijo de puta que no sólo está procesado por encubrimiento en la causa de la AMIA, sino que armó una bandita para espiar a los familiares de las víctima. ¿Curioso, no? Para poder armar la bandita el ministro de educación contrató un ñoqui: Ciro James “Bond”.
No transcurrió demasiado tiempo para que Palacios renuncie, gracias a la campaña de repudio de un conjunto de organizaciones sociales, fuerzas políticas y organismos de derechos humanos, junto con los familiares de la AMIA. Hoy, el finísimo está preso sus aventuras como espía.
Un dato de color es que entre los espiados estaba el mismísimo cuñado de Mauricio, quien se despachó contra el Clan Macri y dos días después fue baleado, en un hecho que el niño Mauricio no dudó en calificar como un intento de robo. Para Macri es normal que cuando alguien que habla mal de su familia sufra un atentado. Gente rara, los Macri.
En reemplazo del Fino, demostrando que detrás de lo que parece improvisación hay un plan, Macri decidió designar un civil (¡y qué civil!). Eugenio Burzaco ha sido asesor de seguridad del ex Gobernador Jorge Sobisch en la época en la que la represión de una huelga docente se cobró la vida del maestro Fuentealba. Casualmente, o no tanto, el mismo sindicato con el que Macri mantiene un conflicto abierto.
Como Burzaco es diputado Nacional, tenía previsto asumir el cargo cuando finalizara su mandato. Mientras tanto, dejaron a cargo de la policía al Sr. Chamorro, de quien, ayer se supo (y hoy fue echado) que se dedicaba a… (adivinaron) espiar!!! Sí. El Sr. Chamorro ni bien asumió se dedicó a espiar a opositores, a uno de los dueños del diario La Nación, y ya que estaba, porque siempre es bueno saber algo del Jefe de uno, le abrió una carpetita a Rodríguez Larreta.
La idea de este post era analizar la política de seguridad de Macri, pero en lugar de eso preferimos simplemente contarla. Intentamos analizarla, pero descubrimos que no existe política de seguridad en la ciudad (ya no digamos seria) y que Macri y sus acólitos son una manga de improvisados jugando a ser Cowboys que no sirven ni siquiera para espiar.
Si Buenos Aires estuviera buena, Mauricio Macri, tendría que ser sometido al menos a un Juicio Político.
Les dejamos un video que no tiene absolutamente ninguna relación con lo que acaban de leer, pero que queremos compartir con nuestros lectores.


viernes, 23 de octubre de 2009

El error de Mauricio


Más allá de lo indignante de ver a un adulto tapar sus propios errores y acusar a otros de haberlos cometido, lo cierto es que Macri está cometiendo un gravísimo error político con esa actitud. Nuevamente, al verse acorralado, decidió mal y a destiempo adoptar una estrategia de distracción acusando al gobierno nacional de haberle plantado a un James (Bond), victimizándose y colocándose en un lugar de candidez e ingenuidad ante la sociedad.
Esta estrategia burda y penosa de pegarle al gobierno nacional apunta a correr el eje de la discusión, abriendo una nueva línea de interpretación que, previsiblemente, fue recogida por el matutino-que-no-debe-ser-nombrado. Haciendo esto, pretende esquivar el momento más caliente del escándalo. Asesorado por expertos en marketing político, la jugada consiste en ganar tiempo hasta que el tema se apague en los medios de comunicación.
En esto consiste, justamente, el error: en creer que el conflicto transcurre exclusivamente en la arena mediática. La tozudez y la cerrazón del gobierno de la Ciudad en reconocer su error y afrontar las consecuencias sólo contribuye a generar las condiciones para ampliar y fortalecer a la oposición. Aún más, con el inminente recambio legislativo, este conflicto introduce un nuevo incentivo para que los legisladores opositores dialoguen y colaboren, cosa que de otra manera resultaría más trabajoso. La actitud de Macri introduce, a falta del amor, el elemento imprescindible del espanto. El tiempo que gana Macri con la inverosímil contradenuncia puede costarle muy caro.
Algo similar ocurrió con el Fino Palacios. La resistencia social y política que produjo la terquedad de Macri, que estaba dispuesto a sostenerlo incluso con un procesamiento sobre su espalda, lo obligó a entregar su cabeza en conferencia de prensa aduciendo "razones personales".
¿Cúanto tiempo tardará Macri en convocar a una nueva conferencia de prensa y qué Ministro se verá obligado a entregar?

miércoles, 21 de octubre de 2009

Macri, ¿qué tenés para decir en tu defensa?

El cerco parece cerrarse sobre el triángulo que vincula a Ciro James "Bond" con el ministro Montenegro y el propio Mauricio Macri por las pinchaduras telefónicas a uno de los más acérrimos opositores a la designación del Fino y familiar de las víctimas de la AMIA: Sergio Burstein.
El resistido Fino fue sostenido hasta el final por el propio Montenegro, que lo acompañó hasta lo más profundo del cementerio. El ministro lo defendió a capa y espada hasta que el mismísimo Macri decidió desistir de su designación, no por su inminente procesamiento judicial en la causa por encubrimiento del atentado a la AMIA, sino por "razones personales". Sin embargo, durante todo ese episodio, el gobierno de la ciudad no se privó de nada. Compró equipamiento de última generación a través de dudosas contrataciones directas para la flamante policía, afirmó que la iba a utilizar para reprimir protestas sociales y, mientras tanto, continuó utilizando a su propio cuerpo de camisas pardas (la UCEP) para golpear a pobres e indigentes. Por si todo eso no fuera suficiente, este gobierno mandó a espiar a los opositores a la desiganción del Fino.
Hay dos cosas que son increibles. En primer lugar, el silencio y la inacción de Macri. Ante un escándalo de enormes proporciones, con allanamientos incluidos, que salpica, no a uno, sino a dos de sus delfines (Narodowsky y Montenegro) y a su amigo Palacios, decide hacerse el boludo, mirar para otro lado. En segundo lugar, las explicaciones de los propios funcionarios son inverosímiles y cínicas. Los de la cartera de Educación aportan la inverosimilitud y la estupidez: dicen que no sabían quién es ese señor James, que no lo vieron nunca y que no sabía que trabajo hacía. Aún así, Bond tenía un contrato en esa cartera. Son idiotas o inútiles, pero de cualquier manera no deberían seguir ocupando cargos públicos. Desde Justicia, los más comprometidos, viene el cinismo. Montenegro afirmó que todo esto es un armado atribuible a "intereses políticos y económicos que no quieren que salga la metropolitana". Es decir, las organizaciones políticas, sindicales y sociales que se oponen con justa razón a la puesta en marcha de esta policía represiva y reaccionaria son, según Montenegro, la mano negra detrás de los allanamientos y del escándalo.
No deja de llamarnos la atención el tratamiento que tienen algunos medios sobre este tema. Excepto para Página 12, es una noticia más. Si todo este escándalo le hubiera estallado al gobierno nacional, la oposición y los medios de comunicación estarían pidiendo la cabeza de la Presidente. Si Morales responsabiliza con tanta liviandad de los escraches que sufre al propio Nestor Kirchner, ¿qué no estarían dispuestos a decir los opositores respecto de un caso análogo al que salpica hoy al gobierno de la ciudad? Sin embargo, Macri parece poder salir indemne, sin siquiera brindar alguna explicación.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Apostillas de una noche agitada: La ley de medios

Anoche, con 146 votos a favor sobre unos 150 diputados presentes, obtuvo media sanción la ley de servicios audiovisuales. El proyecto tuvo, entre otros, el apoyo de los diputados de la centro izquierda, los socialistas y sectores del radicalismo disidente. El bloque oficialista aportó unos 100 diputados, correspondiendo los restantes votos a bloques aliados y opositores.
Hacia la última hora de la tarde, sectores de derecha que se oponen al proyecto de ley resolvieron irse del recinto y realizar una conferencia de prensa para anunciar que recurrirán a la justicia para conseguir lo que no pudieron mediante sus votos, y lo que estiman que tampoco podrán conseguir con las maniobras truculentas, inmorales y explícitas del vicepresidente Julio “mi hija me lo pidió llorando” Cobos: impedir que la ley sea aprobada.

En la facultad los bochan seguro:

Los principales bloques opositores a la ley, la mayoría de derecha y centro derecha se retiraron y, desde ese momento, los canales privados que trasmitieron el debate calificaron las imágenes del Congreso con frases como “el oficialismo sesiona sólo”. Estas afirmaciones riñen con la realidad, ya que la cantidad de votos que obtuvo el proyecto, incluyó los de diputados que no forman parte del oficialismo. Esas frases también contrastan con los discursos críticos al gobierno que se escucharon durante la sesión por parte de las fuerzas de centro izquierda, que fundamentaron por qué a pesar de ser opositores votaron favorablemente la iniciativa.

Valiéndose de ese mismo mecanismo, Clarín titula en su versión digital de hoy “Denuncian al socialismo de pactar en forma secreta con el Gobierno”. Al leer la nota se descubre que ese titular sólo se sostiene a partir de un rumor: “Tras la aprobación socialista de la Ley de Medios, el reutemismo le apuntó a los partidarios del gobernador Hermes Binner. ‘Es probable que haya algún tipo de acuerdo por la grave situación financiera de Santa Fe’". En otra palabras, a partir de las hipótesis de militantes enfrentados con Binner hacen construyen una noticia y falseanla realidad. Tal denuncia no existe, como tampoco existen elementos para abonar la hipótesis de un pacto. Por otra parte, al no mencionar quiénes realizan las “denuncias” se oculta al sujeto de las mismas. Mucho predicado, pero poco sujeto.

Si este tratamiento de la noticia se hubiera producido en un ámbito universitario en lugar de en un gran multimedio, si fuese el resultado de un parcial domiciliario de un estudiante de ciencias de la comunicación, póngale la firma que al pobre pibe lo bochan.

Los imitadores de Menem

La actitud de parte de la oposición de retirarse del recinto en el momento de la votación persigue, según las propias palabras de sus protagonistas, restarle legitimidad a la norma. Al no alzanzar la coalición opositora los votos necesarios para asegurarse una victoria decidieron adoptar una estrategia que les permita construir en los días que siguen un discurso que impugne la validez de la nueva ley. Es exactamente el mismo comportamiento que tuvo Menem cuando renunció a competir en la segunda vuelta en 2003, dejando asumir a Kirchner con un magro 23% de los votos.

El sectarismo no es solo de izquierda:

Al aprobarse la ley varios diputados, acompañados por quienes estaban en la tribuna, empezaron a cantar la marcha peronista. En nuestra opinión fue una demostración de sectarismo y un error político, ya que esta ley tiene valor y sentido en la medida en que significa un triunfo de un conjunto de fuerzas y actores políticos (entre los cuales el peronismo ocupó, sin dudas, un lugar central) sobre la derecha más reaccionaria y conservadora del país. Es justamente porque la ley NO es peronista (ni K) que tiene legitimidad social.

Afortunadamente, una diputada radical pidió recordar a Alfonsin, el primero en intentar cambiar la ley de la dictadura, y fue ovacionada. Independientemente de la valoración que se tenga del rol histórico del radicalismo y de Alfonsin, el gesto de la diputada puso las cosas en su lugar: este no es el triunfo de un partido, sino un avance político de la sociedad como un todo, que a pesar de las diferencias está avanzando hacia la construcción de una mejor democracia.

Resulta paradójico que mientras en el recinto (mayoritariamente peronista) se rendía homenaje al caudillo de la UCR, sus autoridades se encontraban fuera, renegando de los principios del hombre de cuya obra dicen ser herederos.


Macri el partizano:

El capítulo local de esta historia es asombroso. Maurizio Macri, el mismo que duda acerca de si el reemplazo del fino Palacio lo buscará entre los exonerados de la federal o entre los militares presos por delitos de lesa humanidad, luego de abrazarse con José María Aznar, exponente del ala más derechosa del derechoso PP español, les enviaba un mensaje a los senadores: “No convaliden este Gobierno Fascista”.
La derecha usa algunas palabras con demasiada liviandad. Justo ellos, que nombraron al Fino, que contruyeron una policía para reprimir la protesta social, que culpan de los problemas en salud y educación a los que vienen del conurbano, que atribuyen la inseguridad a los bolivianos y peruanos, que crearon la UCEP, que supieron decir que los cartoneros son ladrones, que todos los meses cierran un centro cultural y que silenciosamente hacen desalojos… Justo ellos hablan de fascismo. Hay palabras que no deben usarse tan ligeramente, hacerlo constituye una burla a la historia y a sus víctimas.

Macri: por favor no trates a la sociedad de estúpida. Te hace parecer un hipócrita… y un estúpido.

jueves, 3 de septiembre de 2009

El PRO y la caza de ratones


Debido a las declaraciones que hizo, Julio Fornari se vio obligado a renunciar a su candidatura a concejal por el PRO en la localidad de Galvez. El ex candidato del PRO dijo que para evitar que se reproduzcan como ratas, habría que quemar a todos los villeros de Galvez. Una joyita este tipo.
Los dirigentes macristas no tardaron mucho en salir a despegarse del incalificable Fornari. Mainetti, el titular del PRO en Santa Fé saltó de inmediato para manifestar que las opiniones de Fornari“no forman parte del pensamiento del PRO ni son compartidas por ninguno de nuestros candidatos”.
La pregunta que nos surge es si la inclusión de un tipo así se les escapó o si, al contrario, se nutren de estos imbéciles a propósito. Si necesitan ayuda para responder a esta inquietud, los invitamos a ver esto, esto, esto o esto.

viernes, 28 de agosto de 2009

Así no, Mauricio

Ayer el PRO realizó una conferencia de prensa en ocasión de la presentación del proyecto de ley de medios, en la cual Macri, De Narvaez y Solá reclamaron que el proyecto se trate recién después del 10 de diciembre, es decir después de que asuman los nuevos diputados y senadores electos el 28 de junio. El argumento es que, si bien la mayoría actual del oficialismo es legal, en realidad no es legítima. Esto es, por lo menos, discutible.
Desde el punto de vista de la soberanía popular, la legitimidad no proviene de otro lugar que no sea el voto. Los actuales legisladores fueron elegidos democráticamente en elecciones libres y tienen mandato hasta el 10 de diciembre. Que un diputado tenga mandato por un período determinado de tiempo significa que alguien le ha mandado a hacer algo. En este caso, el mandante es el pueblo y el mando que otorgan a los legisladores es el de legislar según su leal saber y entender en pos del bien común, o más bien, lo que cada uno de los legisladores entiende por eso. En eso, y no otra cosa, consiste el mandato. El problema es que el adelantamiento de las elecciones generó un problema de superposición: hay dos mandatos simultáneamente y los dos son igualmente legítimos porque ambos provienen del mismo lugar, el voto popular. Sin embargo, el que hoy vale es el de los legisladores que actualmente ocupan sus bancas.
En realidad lo que se esconde detrás de esta procupación republicana de la oposición es pragmatismo y realpolitk: quieren que no se someta a tratamiento en el Congreso ningún proyecto relevante hasta que la relación de fuerzas no les sea más favorable.
Lo más llamativo del PRO, sin embargo, no es su vocación de deformar el principio de soberanía popular según dicte la coyuntura política. Lo más sorprendente es que, aquí en la Ciudad, ocurre una situación análoga, pero con los roles invertidos. Como Macri también adelantó las elecciones se presenta exactamente el mismo dilema. La relación de fuerzas en la Legislatura de la Ciudad es sumamente favorable al macrismo, por razones que ya mencionamos en otro post. Además, debido a la sorprendente performance de Pino en la última elección y que los mandatos de muchos de los satélites macristas vencen, la composición de la Legislatura a partir de diciembre le será mucho más hostil que ahora.
Todo este rodeo es para decir lo siguiente: ayer por la noche la Legislatura autorizó a Macri a emitir deuda por más 600 millones de pesos. A partir de hoy, Macri va a pagar con bonos a los proveedores. Lo hizo el mismo día en que le pidió al kirchnerismo que espere a que asuman los nuevos legisladores antes de tratar el proyecto de ley de medios. Macri le pide al gobierno nacional que se abstenga de hacer algo que él mismo no está dispuesto a hacer en la Ciudad. Si no empezamos por casa, Mauricio, te recomendamos que te llames a un respetuoso silencio que, por lo menos, va a ser más elegante.

martes, 25 de agosto de 2009

Día agitado

Por si no hubiera bastado con las incalificables declaraciones del Lole, que sembraron el desconcierto en el duhaldismo, el día de hoy portó aún más buenas noticias. Por la tarde, la Suprema Corte de Justicia emitió un fallo que establece la despenalización de la tenencia de marihuana para consumo personal. A pesar de la oposición pública de algunos grupos de presión, como este y este, Zaffaroni y sus conjueces revirtieron años de jurisprudencia regresiva. A ellos, gracias.
El momento crítico de hoy, sin embargo, llegó hace unos minutos. Renunció el Fino. La sociedad consiguió, una vez más y con muchísimo esfuerzo, torcerle el brazo a Macri, al menos en parte. Decimos en parte porque el principal problema nunca fue el Fino, sino el rol que este gobierno le asigna a las fuerzas de seguridad: liberar las calles, reprimir la protesta.
Siempre nos vamos a oponer a la policia de Macri. Quizás se preguntará, como hizo hoy, simulando una ingenuidad rayana en la estupidez, cómo pudo ser que este tema de haya politizado tanto. Ante eso, que no es ni ingenuidad ni estupidez, sino cinismo de la peor calaña, continuaremos haciendo política, insistiremos en ocupar el espacio público y en tomar la palabra
Pero todo eso lo haremos mañana. Hoy, es un día de victoria.
Adiós, Fino.

miércoles, 29 de julio de 2009

La liberación según Macri

Dice hoy el ministro Montenegro en Página que "Las calles deben estar liberadas", haciendo uso de una figura literararia, la personificación; o, más bien, tomándose una licencia poética (sin goce de sueldo). Quien se encargará de la revolucionaria tarea libertaria es el recientemente designado Fino, Sutil, Palacios, quien se quejaba ayer con amargura sobre los cuestionamientos que generó su presencia al frente de la nóvel policía, descalificándolos por ser de carácter político.
La operación retórica de Montenegro le otorga a las calles el status de personas, al hacerlas susceptibles de ser liberadas. Para Macri, liberar las calles es liberarlas de la ilegítima ocupación que sufren por quienes insisten en protestar sin pedir permiso. Los revoltosos, dice, impiden a los buenos vecinos disfrutar del espacio público. ¡Cómo se atreven! Los que protestan, invaden, ocupan y obstaculizan. En cambio, los vecinos disfrutan (siempre y cuando estos últimos no lo impidan). Al calificar como obstáculos a quienes ocupan las calles, ya sea para protestar o para pernoctar, lo que se está haciendo en realidad es tratarlos como cosas, como objetos.
Es llamativa la maniobra que se esconde en la frase de Montenegro: simultáneamente, humaniza a las calles y deshumaniza a las personas. Si bien ambas cosas son caras de la misma moneda, lo más preocupante no es la personificación de las calles, sino la cosificación de las personas, ya que esto último priva de derechos a quienes hacen propio el espacio público para manifestar su disconformidad, en esta oportunidad, con las políticas reaccionarias de este gobierno.
Por lo tanto, la tarea que tiene el Fino es, antes que nada, política, al igual que su designación. Tratar como simples objetos a quienes ejercen el derecho de protestar es una decisión política. Ejecutarla, también. Y esconderse detrás de un discurso desideologizado y apolítico -pero que supura un odio reaccionario hacia los sectores vulnerables- es una actitud cobarde y miserable. Como este gobierno.

viernes, 26 de junio de 2009

Zoncera Nº 46 - Los bolitas vienen a robarnos el trabajo

Todos hemos escuchado más de una vez frases como ésta o sus derivadas, ya que puestos a achacar culpas las zonceras no hacen discriminaciones de nacionalidad. Claro está, siempre y cuando se trate de países latinoamericanos, que el medio pelo evalúa como portadores de la barbarie. A nadie se le ocurriría, por ejemplo, echarle la culpa a la inmigración chilena de nuestros males, y mucho menos a la europea.

Así, para los promotores de esta zoncera, los españoles e italianos construyeron el país, en tanto que bolivianos, peruanos y paraguayos vienen a destruirlo… y lo hacen de la manera más vil: robándonos el trabajo. Esto parece llevarse a las patadas con otra zoncera ya analizada: “Acá no trabaja el que no quiere”. Pero en eso reside la potencia de las zonceras, una misma persona puede tener como verdades inconmovibles dos o más zonceras en apariencia incompatibles entre sí, sin que ello signifique contradicción alguna.

Esta zoncera, se sostiene en la construcción de un otro que viene a robarnos lo nuestro. La versión preferida es la del trabajo, pero también puede incluir los hospitales, las escuelas y hasta la vivienda. El propio Jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauritzio Macri, ha propuesto como solución para esta “inseguridad” cerrar las fronteras. Esto se vincula con otra zoncera, que analizaremos oportunamente, y que expresa una versión de esta: “Los de provincia nos usan los hospitales, por eso funcionan mal”.

Otro elemento interesante de la zoncera que nos convoca es que no necesita apoyarse en datos de la realidad, para quienes la repiten es válida tanto para épocas de alto desempleo o de pleno empleo y siempre hay algún ejemplo que confirma su tesis indiscutible.

Según esta zoncera, los inmigrantes pobres (¡Pobres inmigrantes!) nos roban el trabajo porque aceptan trabajar por monedas. Aún asumiendo esto que sea así (cosa que por lo general no sucede), los zonzos le adjudican la culpa al trabajador explotado, nunca al empleador que se abusa de la situación de vulnerabilidad del trabajador. Para estos zonzos el inmigrante tiene una especie de malicia, cierto gozo perverso que lo lleva a aceptar bajos salarios en el afán de “robarnos lo que es nuestro”.

Quienes están en contra de la libre movilidad de las personas, suelen estar de acuerdo con la libre movilidad de capitales y nunca se los escuchará quejarse por una empresa extranjera que dejó a miles de trabajadores en la calle. En ese caso recurrirán a proclamar a viva voz otra zoncera (que próximamente analizaremos), esa que dice que “en este país no hay seguridad jurídica”.