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domingo, 20 de diciembre de 2009

El antipolítico


Dice hoy el brillante Larreta:

"Las etiquetas ideológicas son para las discusiones académicas, pero lo que importa en la calle, a la gente, es que le resuelvan los problemas. Hoy no hay otro tema en la calle que el miedo por la inseguridad. Estos debates ideológicos tienen que ver más bien con lo intelectual. Las etiquetas de izquierda o derecha son muy relativas...".

¿Tanta vergüenza les da asumirse públicamente como derecha? ¿Tanto desprecio sienten por la política?

viernes, 18 de diciembre de 2009

Duro ataque a la inseguridad jurídica


Con un ojo nostálgico apuntando al año 1996 y el otro mirando al capital financiero, el funcionario de Obama para América Latina manifestó su preocupación por la actual inseguridad jurídica. Este eufemismo esconde muy mal un descontento insaciable con los riesgos que el capital financiero debe asumir para obtener las grandes tasas de ganancia que ofrecen los países emergentes. Seguridad jurídica significó, en la Argentina de mediados de la década pasada, un modelo de acumulación basado en la valorización financiera sostenida en reglas claras para el capital, esto es, endeudamiento público para financiar la entrada y salida irrestricta de capitales.
Lo perverso es que, al mismo tiempo, el eufemismo calla sobre otras formas de inseguridad jurídica como el trabajo informal, la trata de personas, el desempleo, la pobreza o la exclusión social.
La respuesta del gobierno no se hizo esperar. Diversos funcionarios y dirigentes calificaron las declaraciones como desafortunadas. La respuesta de Clarín a la reacción del gobierno, tampoco. El repudio a las declaraciones de Valenzuela fue caracterizado por Clarín como un "duro ataque" al enviado de Obama. ¿Duro ataque? Un lector distraído, poco habituado a la retórica del panfleto opositor, podría creer fácilmente que la Argentina está al borde de un conflicto de enormes proporciones con (Dios no lo permita) Estados Unidos.
Valenzuela, además, realizó esas declaraciones luego de reunirse con empresarios y dirigentes opositores ubicados en la derecha del espectro político, desde Macri, pasando por Cobos, hasta de Narvaez; quienes seguramente se deben haber mostrado sumamente receptivos a la incorporación de cambios que tiendan a promover la seguridad jurídica de los capitales especulativos. Mientras en los países centrales la incorporación de la tasa Tobin se encuentra entre los primeros lugares de la agenda, la agenda que se intenta imponer a los países periféricos va en la dirección de una mayor liberalización disfrazada de seguridad jurídica.
Está claro, entonces, que la discusión que está sobrevolando desde hace rato el país gira en torno al rol del Estado. Por lo tanto, independientemente de la suerte que corra electoralmente el oficialismo, se debe institucionalizar y sostener el rol del Estado como actor central social y económico, con capacidad de intervenir estratégicamente para poner un límite a la lógica voraz del mercado y para dar respuesta a sus consecuencias negativas.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Esto es una joda, ¿dónde está la cámara, Marcelo?


¡Ay! El Niño Mauricio no para, cada funcionario que designa es peor que el anterior.

Parece que Mauricio tiene problemas para armar sus equipos, y eso que durante la campaña prometió que estaba listo y que tenía a los mejores hombres.

Si se repasan algunos de los bellos personajes que pasaron por la fábula PRO, es posible encontrar, por ejemplo, allá por el año 2007 a un Ministro de Cultura cuyo única vinculación con ese ámbito era ser editor de libros de tercera, y que argumentaba que el arte contemporáneo no era arte; que los artistas “pegaban una curita en un lienzo” y decían que era una obra, y que en cambio “su mujer era una gran colorista”. Este pobre señor no pudo asumir el cargo porque le pidieron la renuncia antes que llegue la hora de tomarle juramento. Una cabal demostración de la solidez del equipo de Mauricio. Como reemplazo puso a Lombardi, un empresario de turismo delaruista, hábil para los negocios y para acomodarse a la realidad, pero, francamente, la cultura no era lo suyo.

Del renunciado Ministro de Espacio Público, Piccardo, no queda mucho por decir, salvo que, además de pagar fortuna con la redeterminación de precios de los contratos de la basura (¿se acuerdan que en alguna época Macri fue basurero?), se dedico a armar un grupo para-policial que se dedicaba a pegarle a la gente en situación de calle, que dicho sea de paso ha aumentado en los últimos dos años, producto de, como dijo el jefe del cardumen: “los desalojos se están realizando silenciosamente”, y en los desalojos participaban la patota para-policial de la UCEP.

Claro, no puede dejar de mencionarse al dinosaurio Young un ferviente defensor de los genocidas, además de un inútil importante, que tuvo un intrascendente paso por Control Comunal.

Lo que Macri hizo en materia de seguridad es un mamarracho y nos hemos dedicado a sus tropelías en post anteriores y que no vale la pena repetir.

Ahora… el último monigote que puso Macri en el Ministerio de Educación, Abel Posse, no solo es un facho y un troglodita, además es un estúpido que llega a decir cosas del estilo que con la utilización del preservativo “se preserva el cuerpo y se sigue enfermando el alma juvenil”, u “Hoy vemos degradación familiar, padres que no controlan a sus hijos, jóvenes drogados y estupidizados por el rock”.

Macri: si querías ponerlo a Posse en el Gabinete, lo hubieras puesto en Turismo, y si necesitabas a alguien para Educación lo hubieras puesto a Lombardi, si total ninguno de los dos sabe un carajo de educar, con la clara ventaja de que el segundo no es un hijo de puta, bocón y bravucón.

¿No será que el Gobierno de Macri es la más grande, grotesca y masiva joda armada para el programa de Tinelli?

jueves, 19 de noviembre de 2009

Tolerancia al dolor

¿Qué tiene que ocurrir para que un gobierno cualquiera se vuelva una cosa intolerable para la sociedad? ¿Existe un umbral de repugnancia social ante la mentira?
Mauricio Macri creó una fuerza parapolicial con el único fin de violentar aún más a aquellos a quienes la sociedad excluye. Todas las noches salía su escuadrón a la calle en busca de indigentes para expulsarlos de la marginalidad. Son personas que, en la visión de este gobierno, no merecen habitar ni siquiera un indigno margen. No existe situación de mayor indefensión para un ser humano que la intemperie y, aún así, Macri somete a estas personas a mayores e innecesarias dosis de violencia.
Mauricio Macri creó un mecanismo estatal de espionaje para espiar a los opositores y a sus propios familiares. Designó al frente de la policía metropolitana a una persona que encubrió el mayor atentado terrorista del país para que lleve a cabo la tarea de construir su propia red de espionaje. Cuando esta trama comienza a descubrirse, cuando los protagonistas van a prisión, Macri insiste en negar todo conocimiento y responsabilidad, violentando no sólo la institucionalidad y la democracia, sino también a las propias palabras. Es como si fuera niño que, cuando hace alguna "travesura", sólo atina a decir "yo no fui". Sólo que es el Jefe de Gobierno de la Ciudad.
Mauricio Macri disminuye sistemáticamente el presupuesto asignado a educación y gasto social, mientras aumenta las transferencias de recursos estatales a sectores privados y a contratistas. Mauricio Macri reforma, mal y a destiempo, al Estado de la Ciudad, copiando el modelo desconcentrador y tercerizador promovido la década pasada por el Consenso de Washington. Desaloja a los pobres y cierra centros culturales. Sus legisladores emiten votos truchos en las sesiones legislativas. Sus funcionarios están vinculados con la última dictadura militar. Hace oscurísimos negocios inmobiliarios con el el patrimonio público de la Ciudad. Subejecuta el presupuesto, pero emite bonos para endeudar al tesoro público.
¿Qué más tiene que hacer Macri para que su gestión se torne intolerable? ¿Cuántas mentiras se pueden soportar? ¿Cómo es posible que se le disculpen cosas tan graves, imperdonables si ocurriesen en el ámbito nacional? Y más importante aún: ¿Qué intensidad de violencia nos puede administrar la derecha antes de que nos duela?

miércoles, 7 de octubre de 2009

El pragmatismo opositor

Ayer la maestría de ciencia política de la Di Tella organizó una charla sobre la ley de SCA que prometía sangre. En la primera mesa, de corte "técnico", se cruzaban Henoch Aguiar (ex secretario de comunicación) y Pablo Bulla (funcionario del COMFER). En la segunda, netamente política, Pinedo y Novaro por una parte y Raimundi y Mocca por la otra.
Muchas cosas se dijeron en esa charla, mucha tensión hubo en la segunda mesa. También se dijeron muchas idioteces. Se lo escuchó a Pinedo aventurar la obsolecencia de la televisión dentro de cinco años y a Novaro realizar una encendidísima diatriba contra la posibilidad de que tobas y sindicalistas obtengan señales.
Pero hubo un punto que nos llamó la atención del análisis de Mocca durante su intervención. En un momento determinado, hablando sobre la oposición, expresó que a grandes rasgos pueden diferenciarse dos tipos de actores opositores con actitudes bien diferentes. Por un lado, los llamados poderes fácticos, como la mesa de enlace o las corporaciones mediáticas. Estos no tienen, por llamarlo de alguna manera, una vocación democrática sólida. Los tiempos electorales son, para estos, demasiado largos y ven con buenos ojos la posibilidad de acortarlos. Por otra parte tenemos a la oposición institucional, aquella que tiene representación el Congreso, que es pragmática y que tiene como horizonte ocupar el gobierno. Estos actores priorizan la gobernabilidad y guardan un cierto respeto por los tiempos electorales y la alternancia, principalmente porque son quienes tienen las más fuertes posibilidades de acceder al poder. Concretamente se refirió a la UCR y al peronismo disidente.
Ahora bien, existen algunos indicios que dan cuenta de ciertas actitudes profundamente antidemocráticas por parte del arco opositor más pragmático. La actitud del PRO, la UCR, el ACyS y el peronismo disidente de retirarse del recinto durante el debate de la ley en la Cámara de Diputados y la posterior denuncia de la ilegalidad (sumada a la denuncia de ilegitimidad del actual Congreso) del procedimiento, demuestra una fuerte vocación antidemocrática e infantil. Como no consiguieron reunir los votos suficientes para impedir su aprobación, patearon el tablero. Acordamos con Mocca respecto del pragmatismo de la oposición. Sin embargo, ese mismo pragmatismo que hoy lleva a ciertos actores a respetar los tiempos electorales, puede conducirlos rápida y fácilmente por caminos peligrosamente antidemocráticos.
Porque, ¿qué no estarían dispuestos a hacer ciertos actores si la certeza de eficacia electoral en el 2011 se disipa?

miércoles, 23 de septiembre de 2009

¿Dónde está el centro del debate?


Más allá de algunos errores (como este o este) que ha tenido el gobierno recientemente, hay que reconocerle una habilidad extraordinaria para administrar el conflicto que se generó en torno a la ley de SCA.
Con el tiempo, el gobierno consiguió ubicarse como el actor más moderado, conciliador, predispuesto a negociar y a hacer concesiones. De esta forma, descolocó a sus adversarios mediante la creación de una arena de discusión en donde el centro se encuentra en movimiento permanente. Estos corrimientos continuos dejan sin herramientas discursivas a determinados opositores cuyas verdaderas razones para oponerse al proyecto son inconfesables.
Al principio, el centro de la discusión giró en torno a las telefónicas y a la autoridad de aplicación. El gobierno cedió en ambos puntos, consiguiendo el apoyo de la centroizquierda al proyecto. La derecha, con un estrechísimo margen discursivo, hizo lo único que podía hacer: se retiró del recinto. Luego, por un breve instante, el centro lo ocupó la cuestión procedimental que rodeó la media sanción en la Cámara de Diputados. Pero, inmediatamente, con el debate en el Senado, el centro volvió a correrse, haciendo emerger, esta vez, la cantidad de comisiones a las que debía girarse el proyecto. La oposición pedía 5, el gobierno quería 2. Finalmente, fueron 4. El centro volvió a moverse y los argumentos públicos de la oposición flaquean (los otros, las razones secretas, gozan de buena salud). Ahora, la cuestión central es el artículo que establece el período de transición. Nuevamente, la oposición quiere 5 años, la propuesta del gobierno es dejarla en 1. ¿Se volverá a correr el centro?

jueves, 17 de septiembre de 2009

Apostillas de una noche agitada: La ley de medios

Anoche, con 146 votos a favor sobre unos 150 diputados presentes, obtuvo media sanción la ley de servicios audiovisuales. El proyecto tuvo, entre otros, el apoyo de los diputados de la centro izquierda, los socialistas y sectores del radicalismo disidente. El bloque oficialista aportó unos 100 diputados, correspondiendo los restantes votos a bloques aliados y opositores.
Hacia la última hora de la tarde, sectores de derecha que se oponen al proyecto de ley resolvieron irse del recinto y realizar una conferencia de prensa para anunciar que recurrirán a la justicia para conseguir lo que no pudieron mediante sus votos, y lo que estiman que tampoco podrán conseguir con las maniobras truculentas, inmorales y explícitas del vicepresidente Julio “mi hija me lo pidió llorando” Cobos: impedir que la ley sea aprobada.

En la facultad los bochan seguro:

Los principales bloques opositores a la ley, la mayoría de derecha y centro derecha se retiraron y, desde ese momento, los canales privados que trasmitieron el debate calificaron las imágenes del Congreso con frases como “el oficialismo sesiona sólo”. Estas afirmaciones riñen con la realidad, ya que la cantidad de votos que obtuvo el proyecto, incluyó los de diputados que no forman parte del oficialismo. Esas frases también contrastan con los discursos críticos al gobierno que se escucharon durante la sesión por parte de las fuerzas de centro izquierda, que fundamentaron por qué a pesar de ser opositores votaron favorablemente la iniciativa.

Valiéndose de ese mismo mecanismo, Clarín titula en su versión digital de hoy “Denuncian al socialismo de pactar en forma secreta con el Gobierno”. Al leer la nota se descubre que ese titular sólo se sostiene a partir de un rumor: “Tras la aprobación socialista de la Ley de Medios, el reutemismo le apuntó a los partidarios del gobernador Hermes Binner. ‘Es probable que haya algún tipo de acuerdo por la grave situación financiera de Santa Fe’". En otra palabras, a partir de las hipótesis de militantes enfrentados con Binner hacen construyen una noticia y falseanla realidad. Tal denuncia no existe, como tampoco existen elementos para abonar la hipótesis de un pacto. Por otra parte, al no mencionar quiénes realizan las “denuncias” se oculta al sujeto de las mismas. Mucho predicado, pero poco sujeto.

Si este tratamiento de la noticia se hubiera producido en un ámbito universitario en lugar de en un gran multimedio, si fuese el resultado de un parcial domiciliario de un estudiante de ciencias de la comunicación, póngale la firma que al pobre pibe lo bochan.

Los imitadores de Menem

La actitud de parte de la oposición de retirarse del recinto en el momento de la votación persigue, según las propias palabras de sus protagonistas, restarle legitimidad a la norma. Al no alzanzar la coalición opositora los votos necesarios para asegurarse una victoria decidieron adoptar una estrategia que les permita construir en los días que siguen un discurso que impugne la validez de la nueva ley. Es exactamente el mismo comportamiento que tuvo Menem cuando renunció a competir en la segunda vuelta en 2003, dejando asumir a Kirchner con un magro 23% de los votos.

El sectarismo no es solo de izquierda:

Al aprobarse la ley varios diputados, acompañados por quienes estaban en la tribuna, empezaron a cantar la marcha peronista. En nuestra opinión fue una demostración de sectarismo y un error político, ya que esta ley tiene valor y sentido en la medida en que significa un triunfo de un conjunto de fuerzas y actores políticos (entre los cuales el peronismo ocupó, sin dudas, un lugar central) sobre la derecha más reaccionaria y conservadora del país. Es justamente porque la ley NO es peronista (ni K) que tiene legitimidad social.

Afortunadamente, una diputada radical pidió recordar a Alfonsin, el primero en intentar cambiar la ley de la dictadura, y fue ovacionada. Independientemente de la valoración que se tenga del rol histórico del radicalismo y de Alfonsin, el gesto de la diputada puso las cosas en su lugar: este no es el triunfo de un partido, sino un avance político de la sociedad como un todo, que a pesar de las diferencias está avanzando hacia la construcción de una mejor democracia.

Resulta paradójico que mientras en el recinto (mayoritariamente peronista) se rendía homenaje al caudillo de la UCR, sus autoridades se encontraban fuera, renegando de los principios del hombre de cuya obra dicen ser herederos.


Macri el partizano:

El capítulo local de esta historia es asombroso. Maurizio Macri, el mismo que duda acerca de si el reemplazo del fino Palacio lo buscará entre los exonerados de la federal o entre los militares presos por delitos de lesa humanidad, luego de abrazarse con José María Aznar, exponente del ala más derechosa del derechoso PP español, les enviaba un mensaje a los senadores: “No convaliden este Gobierno Fascista”.
La derecha usa algunas palabras con demasiada liviandad. Justo ellos, que nombraron al Fino, que contruyeron una policía para reprimir la protesta social, que culpan de los problemas en salud y educación a los que vienen del conurbano, que atribuyen la inseguridad a los bolivianos y peruanos, que crearon la UCEP, que supieron decir que los cartoneros son ladrones, que todos los meses cierran un centro cultural y que silenciosamente hacen desalojos… Justo ellos hablan de fascismo. Hay palabras que no deben usarse tan ligeramente, hacerlo constituye una burla a la historia y a sus víctimas.

Macri: por favor no trates a la sociedad de estúpida. Te hace parecer un hipócrita… y un estúpido.

martes, 8 de septiembre de 2009

Pagni da en el clavo, ¡Increible!


La editorial de Pagni de hoy es realmente imperdible. Se nota que Pagni leyó el proyecto de ley de medios, o que, al menos, le ordenó a algún licenciado en comunicación que lo lea por él y le escriba un resumen con los puntos más importantes. De cualquier manera, el editorialista estrella se embarca en una reseña algo superficial de algunos artículos de la ley, realizando una intrerpretación muy libre de su alcance y significado.
Sin embargo, hay un punto en el que, en nuestra opinión, Pagni da en el clavo. Dicen por ahí que hasta un reloj descompuesto da bien la hora dos veces al día. Pagni acierta cuando dice que el proyecto (en realidad, habla de la iniciativa intervencionista de los Kirchner, pero bueno, hay que reconocer que el muchacho tiene sus limitaciones) busca poner al Estado en el centro de la comunicación social, dejando al descubierto su marcado intervencionismo. Por supuesto, después de ese ataque de lucidez, vuelve a enredarse en su diatriba antikirchnerista, llegando a comparar a Kirchner con Mussolini, disputándole a la muy venida a menos profeta del apocalipsis la capacidad de inventar comparaciones delirantes.
Pero volviendo al punto: ¡Claro que es el Estado, estúpido! El proyecto de la derecha, promovido por La Nación y ciertos sectores de la economía desde hace años, que caracteriza al Estado como una distorsión del mercado, ha fracasado estrepitosamente, no sólo en la Argentina, sino en los en el mundo. La concepción del mercado como asignador eficiente de recursos no sólo se ha demostrado falsa, sino además peligrosa para la viabilidad del capitalismo. La concentración de los medios de comunicación (a la sazón, grupos económicos) es sólo un capítulo, importante, pero un capítulo al fin de las herramientas de intervención de las cuales legítimamente debe disponer un Estado. Por lo tanto, lo que hay que discutir y defender es, precisamente, el rol del Estado en la economía como factor de crecimiento y desarrollo. Más precisamente, la capacidad de intervención estatal en sectores estratégicos de la economía como condición para promover una distribución de la riqueza más justa y equitativa. Porque una cosa es segura: se redistribuye desde el Estado o no se redistribuye en absoluto. Y esto algunos lo saben muy bien.

jueves, 3 de septiembre de 2009

El PRO y la caza de ratones


Debido a las declaraciones que hizo, Julio Fornari se vio obligado a renunciar a su candidatura a concejal por el PRO en la localidad de Galvez. El ex candidato del PRO dijo que para evitar que se reproduzcan como ratas, habría que quemar a todos los villeros de Galvez. Una joyita este tipo.
Los dirigentes macristas no tardaron mucho en salir a despegarse del incalificable Fornari. Mainetti, el titular del PRO en Santa Fé saltó de inmediato para manifestar que las opiniones de Fornari“no forman parte del pensamiento del PRO ni son compartidas por ninguno de nuestros candidatos”.
La pregunta que nos surge es si la inclusión de un tipo así se les escapó o si, al contrario, se nutren de estos imbéciles a propósito. Si necesitan ayuda para responder a esta inquietud, los invitamos a ver esto, esto, esto o esto.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Ganando amigos


Hoy en el matutino-que-no-debe-ser-nombrado sale un artículo de Marcos Novaro sobre el proyecto de ley de servicios audiovisuales. Realmente da pena que alguien que escribió cosas tan interesantes hoy rinda pleitesía al multimedio, poniendo a su servicio su intelligentzia a fin de denostar el proyecto y descalificar burdamente al gobierno.

La primera operación que hace Novaro es establecer su propia opinión como si fuera una verdad irrefutable al decir que lo que busca el gobierno con el proyecto es "polarizar y avanzar sobre el control de los medios". Por supuesto, creemos que esto es discutible y no una verdad revelada.
Pero incluso aunque esto fuera cierto, no tendría por qué ser necesariamente malo. Polarizar un conflicto en dos campos, no necesariamente antagónicos, es el ABC de la política, y Novaro, un buen lector de Mouffe, lo sabe perfectamente. Aquí no se trata de aniquilar al adversario, sino de aprobar una Ley en un ámbito deliberativo: el Congreso. Incluso más, la oposición no discute el contenido del proyecto, sino cuestiones procedimentales, como la cantidad de comisiones a las que se debe girar el proyecto o el momento en el que debe ser tratado. Por otra parte, controlar (y no dirigir) la actividad económica también constituye el ABC de la economía.
En Francia, durante las campañas políticas, cuando los diarios mencionan una fuerza política, están obligados a mencionar (al menos una vez) a todas las restantes. Esta es una forma de control del contenido de los medios. ¿Está mal?

A continuación, Novaro manda fruta sobre el contenido de la Ley. Lo más tosco se da cuando dice que "la revisión de licencias fijada cada dos años pondrá a todos los actores a merced de decisiones administrativas". Lo desafiamos desde este blog a que nos indique dónde el proyecto dice tal cosa.

Luego de eso, califica al gobierno argentino de chavista. No lo hace directamente, por supuesto, sino que dice que de ninguna manera se puede inferir que " la Argentina en que vivimos, en transición hacia un nuevo gobierno, puede replicar los rasgos y problemas chavistas", para agregar que eso no es "porque no quieran, sino porque les falta mucho para tener a su alcance un poder como el de quienes pretenden emular". De la misma manera, uno podría decir "Marcos Novaro es un politólogo polémico, aunque de eso no se desprenda que se haya vendido por un plato de lentejas al grupo Clarín".

El artículo, además, le brinda asesoramiento jurídico gratuito a los grupos económicos, al referirse a "la infinidad de barreras judiciales que los afectados razonablemente interpondrán". Por supuesto, no creemos que necesiten ese tipo de sugerencias, seguramente ya tienen ejércitos de abogados preparando escritos, pero sin embargo Novaro tuvo la necesidad de enfatizarlo.

Finalmente, Novaro utiliza con una pasmosa ligereza el calificativo "adictos" para referirse al escaso puñado de medios que manifiestan su apoyo al proyecto. Nosotros preferimos usar otros adjetivos menos peyorativos para describir ese tipo de actitudes (que por otra parte son totalmente legítimas). Por ejemplo, "ex intelectuales de izquierda, actualmente ubicados en la derecha del espectro político, afines a los grupos económicos hiperconcentrados".

Lo paradójico es que la principal denuncia del artículo, la búsqueda de polarización por parte del gobierno, es precisamente aquello que el artículo, no ingenuamente, genera. Parafraseando al autor del artículo, ¿Qué busca Novaro al atribuirle al gobierno pretensiones hegemónicas y la intención de controlar a la prensa? Polarizar el campo político entre defensores de la pluralidad y la libertad de prensa y el poder político voraz, totalizante e insaciable.

Novaro, le sugerimos humildemente que siga tus propias recomendaciones y evite las "visiones simplistas".

martes, 1 de septiembre de 2009

Tranquilos, la República está resguardada


Si alguien creyó que habíamos tocado fondo cuando De Angeli, retrotrayéndonos a la década infame, dijo que había que subir a las camionetas a los peones y decirles a quién votar; si creimos que el jocoso diálogo entre Biolcatti y "Marianito" Grondona especulando sobre una salida anticipada del gobierno era insuperable; si teníamos la certeza de que el realismo mágico argentino había perdido potencia; si creiamos que habiamos visto todo... Bueno, digamos que nos equivocamos fiero fiero.
El domingo pasado, Página 12 publicó una entrevista con Cristina Boubee, una dirigente autoconvocada y ganadera de Azul que "suele ser de la comitiva que acompaña a Alfredo 'Minga' De Angeli cada vez que van a 'visitar' a los legisladores". Durante la entrevista, la señora nos dio una lección de civismo:
"–Si dicen que en este tiempo el Congreso no les solucionó nada y tampoco creen en lo que vaya a pasar después del 10 de diciembre, ¿qué quieren hacer? –preguntó este diario a Boubee.
–Está la idea, que me parece que se debería instalar más fuerte en las asambleas, de que hay que convocar a una gran asamblea para elegir un nuevo gobierno –respondió la dirigente de Azul.
–Pero eso es pedir la salida anticipada del Gobierno, por no decir un golpe de Estado.
–No, en realidad es un grito de libertad –respondió la ruralista.
–¿Y a quién habría que elegir?
–Seis diputados. Dos del Acuerdo Cívico y Social, pueden ser (Oscar) Aguad y (Ernesto) Sanz, también (Gerardo) Morales. Del PRO me gusta Esteban Bullrich, aunque sé que para llegar a un acuerdo hay que darle algo a (Mauricio) Macri o (Francisco) De Narváez, aunque sean más de lo mismo. También podría estar Fernando Iglesias, una persona que piensa mucho en la gente, y Claudio Lozano (¡¿?!). Esa es la gente que tendría que dirigir el país-, respondió Boubee, en una línea finita entre lo absurdo y lo peligroso."

Nos surge alguna que otra preguntita incómoda: ¿Lozano se sentirá honrado de estar en semejante lista o le habrá dado el mismo escozor que a nosotros? ¿Su inclusión en la lista, no le generarán a Lozano algunos interrogantes sobre su voto en la 125?

Fea la actitud


El otro día en los estudios de TN se debatió la ley de medios. Morgado empezó su intervención cuestionando el titular que TN había colocado en el zocalo (Ley "K" de control de medios), luego de un cruce con el presentador de TN (decirle periodista sería maltratar el idioma castellano), Morgado disparó una ironía "esta ley está basada en el estado chavista de EEUU". Inmediatamente, TN cambio el zócalo, citando y descontextualizando la frase de Morgado: "Esta ley esta basada en el estado chavista".

Esto no solo constituye una falta de respeto al entrevistado, sino que además vulnera la ética periodística e insulta la inteligencia de la audiencia.

Indignados con lo que veíamos, escribimos este post y buscamos en youtube, deseando encontrar el video en cuestión para compartirlo con nuestros amables lectores. Grande fue nuestra sorpresa al encontrar en el canal de youtube de la diputada macrista Paula Bertol el video que abre este post. Es el mismo video, pero sin el fragmento que describimos al comienzo. Si se observa con atención notarán que en el minuto 2:52 se edita la intervención de Morgado.

Señora diputada PRO: ¡Fea la actitud! Usted se opone a la ley esgrimiendo el argumento de "la libertad de expresión", pero ante la primera oportunidad ejerce la censura sobre sus pares para encubrir los atropellos y la falta de ética de los multimedios. Faltas que, no está de más decirlo, buscan evitar el tratamiento del proyecto de ley que estaban debatiendo en los estudios de TN.

Puesta al día: Gracias a los comentarios de Chalito y del Profe, nos pusimos a comparar los videos de 6 7 8 y de la buena de Paulita y notamos agunas cosas llamativas. En primer lugar, hay un tijereteo en la primera parte de la entrevista, cuando Morgado les recrimina la chicana de "Ley K de control de medios". En segundo lugar, hay tres tijereteos, el que habíamos marcado nosotros a los 2.52, el que marcó El Profe a los 6.44 (muchas gracias!) y un tercero a los 7.57, donde la hora salta de las 20.06 a las 20.09. Este último es el más indignante, ya que corta el fragmento en el que emerge la peor mala leche del multimedio cuando recoge la ironía de Morgado, desvirtuándola (ver minuto 2.15 del video de 6 7 8 a continuación).
Muy feo, Paulita, muy feo de verdad. Mucha mala fé, la suya. Esperamos que su actitud no tenga como causa el miedo a que le cierren el canal de youtube por una demanda de copyright de algún gran multimedio...

Ay, los tiempos


Si se hace una rápida lectura de los medios y las distintas opiniones sobre el nuevo proyecto de ley que pretende regular, precisamente, a los medios, no es fácil encontrar opiniones sobre la ley propiamente dicha: la mayoría de las intervenciones giran en torno a temas periféricos o instrumentales, el tema preferido es el tiempo para tratarla.

"Los argentinos tenemos temas mucho más urgentes que resolver" dijo Mario "la laucha" Das Neves (Gobernador del PJ, con ganas de mudarse a Balcarce 50, y que para eso necesita que los medios lo ayuden a hacerse conocido). "Quiere robar" (la Ley de Radiodifusión) "a la carga Barracas, de acá al 10 de diciembre", afirmó Jorge Busti (PJ). Ambas declaraciones fueron vertidas en el matutino-que-no-debe-ser-nombrado.

Los tres mosqueteros (Macri, De Narvaez y "panqueque" Solá) hicieron una conferencia de prensa para pedir que la ley se trate después del 10 de diciembre (ver post sobre el tema).

Además, el Colorado dejó de manifiesto quién es el que le escribe los discursos: "La iglesia se ha manifestado con la vocación de que se postergue el debate, y esto es lo que estamos planteando". Roy Cortina (Partido Socialista), en la misma nota,también opinó en el mismo sentido: "la democratización de los medios no se construye con discrecionalidad gubernamental, el debate comienza dañado si la discusión tiene fecha de vencimiento antes del 10 de diciembre".


Extrañamente, Pino Solanas estuvo de acuerdo con los muchachitos Pro: “De ninguna manera puede tratarse a la ligera en 15 días, por lo que hay que aprovechar esta ocasión para impulsar en los próximos tres meses un debate de gran amplitud”.


Más radicalizado fue lo de Morales (quien además de presidente de la UCR, pareciera ser el mismísimo vocero del grupo-que-no-debe-ser-nombrado) quien, en un gesto dialoguista y republicano, sostuvo que ni siquiera habría que dar quórum. Además, Trompetín publicó el 29/8/09: "La UCR y la Coalición Cívica dijeron que 'no están dadas las condiciones para trata ahora el tema'".

En nuestra humilde opinión la respuesta más clara fue la de un trabajador de los medios: "Dicen que esto no se puede aprobar contrarreloj y tienen razón. Pero es que hace 26 años que no es el momento. 26 años. Toda nuestra vida en democracia hace que no es el momento, miserables."

¿Y si en vez de discutir sobre la conveniencia de discutir, sincerasen los verdaderos motivos por los cuales no quieren tratar la ley...?

martes, 25 de agosto de 2009

Día agitado

Por si no hubiera bastado con las incalificables declaraciones del Lole, que sembraron el desconcierto en el duhaldismo, el día de hoy portó aún más buenas noticias. Por la tarde, la Suprema Corte de Justicia emitió un fallo que establece la despenalización de la tenencia de marihuana para consumo personal. A pesar de la oposición pública de algunos grupos de presión, como este y este, Zaffaroni y sus conjueces revirtieron años de jurisprudencia regresiva. A ellos, gracias.
El momento crítico de hoy, sin embargo, llegó hace unos minutos. Renunció el Fino. La sociedad consiguió, una vez más y con muchísimo esfuerzo, torcerle el brazo a Macri, al menos en parte. Decimos en parte porque el principal problema nunca fue el Fino, sino el rol que este gobierno le asigna a las fuerzas de seguridad: liberar las calles, reprimir la protesta.
Siempre nos vamos a oponer a la policia de Macri. Quizás se preguntará, como hizo hoy, simulando una ingenuidad rayana en la estupidez, cómo pudo ser que este tema de haya politizado tanto. Ante eso, que no es ni ingenuidad ni estupidez, sino cinismo de la peor calaña, continuaremos haciendo política, insistiremos en ocupar el espacio público y en tomar la palabra
Pero todo eso lo haremos mañana. Hoy, es un día de victoria.
Adiós, Fino.

lunes, 24 de agosto de 2009

Traidores

Quienes hacemos este blog (y seguramente gran parte de sus lectores) hemos ido a innumerables manifestaciones a lo largo de nuestras vidas, tantas que ni podríamos recordarlas todas. Por lo general en ellas siempre hay un momento, alguna canción o recordatorio, dedicado a la policía.
Es que los que vamos a esas manifestaciones tenemos una larga lista de deudas pendientes con la policía. Aunque en los últimos años la protesta social no ha sido reprimida, no nos olvidamos de las veces que la policía nos ha corrido, golpeado, detenido; no nos olvidamos de sus gases, de sus caballos, de sus balas de gomas y de las otras; y por supuesto no nos olvidamos de los que ya no están porque ellos se los llevaron. También sabemos que están agazapados esperando la oportunidad para volver a hacer la tarea que mejor saben hacer, esas que les enseñaron los Camps y los Etchecolatz.
Por eso en cada una de nuestras manifestaciones (es decir, aquellas a las que nosotros vamos) siempre hay algún momento para recordarle estas cosas a la policía y rajarles una buena puteada (que por cosas de los giros lingüísticos la terminan por lo general ligando sus madres).
Ahora, no deja de sorprender que el otro día en una manifestación (de esas a las que NO vamos nosotros) los patoteros del energúmeno De Angelis le gritaban algo bien diferente a la policía que les prohibía el ingreso al Congreso para tratar de impedir que se apruebe la delegación de facultades. Le gritaban “traidores”.
No deja de ser sugestivo que la “gente del campo” considere que la policía debería estar de su lado, y que por no hacerlo son traidores. Tal vez la historia les de la razón para creerlo…

jueves, 20 de agosto de 2009

La Patria es el campo, señores

Gracias al excelente blog de Andy Tow conocimos wordl, una página que crea nubes de palabras. Probamos hacer una con el discurso de Biolcatti en la apertura de La Rural titulado "Cuando el campo dice Patria": las tres palabras que más usó son PATRIA, CAMPO y SEÑORES.
Ni el Estado (al que califica de depredador), ni el pueblo, ni la industria. Perturbador, ¿no?

martes, 18 de agosto de 2009

Reforma del Estado, o el fantasma del eterno retorno

Los últimos resultados electorales fueron el puntapié inicial de una serie de reacomodamientos tectónicos en la geografía política. Estos cambios poco a poco van madurando y sus resultados se hacen cada vez más visibles. En las últimas semanas, por ejemplo, el frente que se formó alrededor de la figura de Carrió comenzó a mostrar fisuras y resquebrajarse. El catalizador fue la posición de Stolbizer respecto del llamado al diálogo del gobierno, pero el detonante podría haber sido cualquier otra cosa.

  • La reforma en la Ciudad
El domingo, en Página, se publicó un artículo que da cuenta del desmembramiento del bloque del FpV en la legislatura porteña. Sus dos principales líderes, Kravetz y Olmos, estampan el punto final a una sociedad que, durante los último años, colaboró con el macrismo. Fue este pacto el que abrió la puerta en la Ciudad a un proceso de reforma del Estado centrado en el modelo de agencias y la cogestión público-privada del gobierno. El bloque liderado por Kravetz y Olmos acompañó alrededor del 70% de las leyes del PRO y, en el caso de la reforma del Estado, habilitó su tratamiento. Luego votaron en contra, pero se manifestaron a favor de tratar esa cuestión teniendo la oportunidad de impedirlo. Uno de los bloques opositores al macrismo más colaboracionista, finalmente, se disuelve. Hoy, Gabriel Fuks habla de esto mismo.

  • La reforma según Clarín
También el domingo, pero en el matutino-que-no-debe-ser-nombrado, salió publicado un artículo revelador. Ya antes habíamos dicho que el nudo problemático de los próximos años iba a girar alrededor de la defensa del rol del Estado como garante de la distribución equitativa de la riqueza y regulador del mercado. Ahora, el gran diario se hace eco de un comunicado de la Asociación Empresaria Argentina (de la cual el grupo Clarín es uno de sus miembros de mayr peso) en el que reclama, casi desesperadamente, que se "marquen los límites entre la injerencia del sector público y el sector privado". La reacción se produce a partir de la intervención del gobierno en el negocio de la transmición de los partidos de fútbol. Pero esto es un detalle menor: lo que la AEA plantea es una redefinición radical del papel del Estado. Habla del malestar por la estatización de las AFJP y hasta impone algunas condiciones para el desarrollo, como la baja de las retenciones y el regreso al sistema financiero internacional. ¡Zonceras! Eso, en boca de una corporación que nuclea a los sectores económicos más concentrados del país sólo puede significar una cosa: regalar una porción de los recursos estatales a los grandes terratenientes y resignar soberanía en favor del FMI y del Banco Mundial. En otras palabras, dejar en manos de los sectores económicos más concentrados la definición de la agenda pública y la dirección de la política del Estado, como sucedió durante la década de 1990. ¿A alguien le queda alguna duda sobre el plan que tienen para reformar el Estado?



Puesta al día: Hoy en Mundo Perverso apareción un post donde reseña la respuesta de Kravetz a Fuks a través de un artículo en Página. No tenemos mucho más para agregar que lo que ya se dijo en ese post, por lo que recomendamos su lectura.

viernes, 7 de agosto de 2009

Contra Menem estábamos mejor

Durante la década de hegemonía menemista aquellos que nos veíamos a nosotros mismos como una parte de la constelación de la izquierda teníamos un problema solucionado. Sabíamos dónde ubicarnos. Allá estaba Menem depredando y destruyendo el Estado, y aquí nosotros, en la vereda opuesta, denunciando al gobierno corrupto. El pacto de Olivos despejó aún más ese lugar, lo hizo más transparente y fácil de percibir, mientras que simultáneamente levantaba algunas fronteras y límites respecto de quiénes podían ubicarse allí y quiénes no. En definitiva, el menemismo configuró las divisiones y los espacios políticos, definiendo dos campos claramente identificados e identificables. Era fácil, en ese escenario, formar parte de un "nosotros" opositor. La tarea común consistía en oponer resistencia a la hegemonía menemista, lo que significó suspender las diferencias con otros actores y fuerzas políticas (algunas fuertísimas) en pos del objetivo común. Oponerse a esto se iba haciendo cada vez más sencillo, aunque el núcleo central del modelo económico neoliberal no se pudiera cuestionar. Transitar ese camino nos llevó a muchos a la experiencia de la Alianza.
Hoy la situación parece repetirse, pero en forma invertida. Ahora son ellos, no nosotros, quienes tienen solucionada la cuestión de la ubicación. Todo aquel actor político más o menos de derecha sabe (es casi de sentido común) que debe oponerse al kirchnerismo y fotografiarse con la mesa de enlace. Tienen un objetivo común, más o menos urgente según el caso, y, al menos por ahora, están suspendiendo sus diferencias internas. De manera precaria, está emergiendo un actor político con pretensiones hegemónicas que se está sabiendo ubicar en el extremo derecho del espectro ideológico. Quizás en unos años recuerden con nostalgia lo bien que se estaba contra Kirchner.
El nudo problemático de la cuestión radica en la dificultad de generar un dispositivo político capaz de proteger y sostener la idea de que el Estado debe ocupar un rol central en la economía, en la regulación de los mercados y en la redistribución de los recursos económicos hacia los sectores más vulnerables. El problema parece ser, efectivamente, que es esa concepción, que de alguna manera expresó el kirchnerismo, lo que se pone entre signos de interrogación. Independientemente de la suerte de las coaliciones gobernantes, es imprescindible preservar, mantener y profundizar esa dirección. Es condición necesaria para que esto ocurra respetar el marco institucional, la democracia y los tiempos electorales. Condición necesaria, pero no suficiente: debe disputarse en el terreno del sentido común la idea de que todo lo que hizo el kirchnerismo estuvo mal, debe librarse la batalla que asegure en la percepción popular una valoración positiva, no de todo, pero sí respecto del rol redistributivo que debe tener el Estado. Si esto no ocurre, no sólo les resultará poco trabajoso hacerse con el poder, sino que alcanzarán uno de sus fines centrales: ponernos de rodillas.
Cuando de sentido común se trata, la Señora es una fuente inagotable:

jueves, 30 de julio de 2009

Si votar sirviera de algo, estaría prohibido (reflexiones sobre Honduras y las derechas regionales)

Así decía una consigna pintada con aerosol en alguna pared de Buenos Aires. Hay que reconocer que, a pesar de denostar la democracia, es algo ingeniosa.
Pero a pesar de su ingenio, la realidad no confirma la tesis de la consigna. En el continente hay democracias que están librando batallas contra los poderes económicos y políticos tradicionales, y que impulsan procesos de transformación -con distintos grados de profundidad- que suponen mejoras en las condiciones de vida de las clases populares, mediante la incorporación de mecanismos de participación ciudadana.
En estos países los avances sociales van de la mano de reformas impulsadas y sostenidas por la voluntad popular. La participación no se da sólo a través de la elección de los cargos legislativos y ejecutivos, sino que, además, se abren mecanismos democráticos semidirectos, como consultas populares, referéndums, etcétera. En América Latina, por lo tanto, no se verificaría esa consigna que una mano anónima pinto en una pared de Buenos Aires. ¿O tal vez sí?
Las derechas latinoamericanas están instalando una tesis novedosa que señala que el problema de la democracia es que no se le ponen límites al pueblo en su posibilidad de elegir. A nivel internacional el vocero de esta doctrina es el escuálido político de Vargas Llosa, quien lleva adelante una campaña contra los “populismos autocráticos”. Los gobiernos de estos países adhieren a lo que se ha dado en llamar el socialismo del siglo XXI y se los suele señalar como los principales peligros para la región, sin advertir que sus autoridades han sido electas de manera democrática, que cuentan con amplio apoyo popular y que algunas han tenido que soportar ataques a su institucionalidad: el frustrado golpe de Estado en Venezuela, los intentos de desestabilización en Bolivia y, sin ir más lejos, el golpe de Estado en Honduras.
En igual dirección, aunque lejos de la “elegancia” de la pluma de Vargas Llosa, Francisco De Narváez justificó el golpe de Estado en Honduras con el argumento de que Mel Zelaya quería conseguir la reelección a través de una reforma constitucional y para eso llamaba a una consulta popular.
Algo más de entrecasa, Chiquita Legrand no se cansa de decir que los pobres votan al Gobierno porque les dan prebendas (pero no puede explicar cómo ganó De Narváez en la provincia de Buenos Aires, epicentro de la aberración cívica según la Chiqui). Un poco más sutil, pero no más profundo, el discurso de Marcos Aguinis supura rencor de clase: ante la pregunta de un periodista, no tiene problema en afirmar que este Gobierno es populista y quienes apoyan a los populistas son los pobres o los ignorantes. En el set se lo escucha con atención, como si estuviera revelando la verdad misma. Alfredito de Angeli consiste un caso aparte. Propuso arriar a los peones y decirles a quién votar, porque ellos no saben la realidad del sector.
La derecha argentina (en sintonía con sus pares del continente) camina por el peligroso sendero que lleva al voto calificado. Lo mejor para la democracia es que algunos no voten por ignorantes o pobres, para la derecha son casi la misma cosa. Y si persisten en errar el voto, siempre quedarán soluciones como la de Honduras… Tal vez la consigna que alguna mano anónima pintó sobre una pared de Buenos Aires sea, en algún sentido, profética.