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jueves, 15 de octubre de 2009

Los erráticos erratas

La "oposición" sigue dispuesta a cualquier cosa, menos a discutir la ley de medios audiovisuales. Ni siquiera ahora, que ya se aprobó, están dispuestos a discutir... Pero lo más grave es que siguen insistiendo para volver dos pasos para atrás y en ese camino están apelando a todo:

- Ir a la corte suprema para que les repita lo que ya dijo en los últimos 20 años: que la jurisdicción que vale para la regulación de los medios audiovisuales es la federal.
- Proponer una ley de medios local, como quiere hacer el macrismo...
- Instar a las corporaciones a que vayan a la justicia
- Poner al energúmeno lilito de Iglesias a decir boludeces en cuanto medio le de 5 minutos, hasta que la gente se pudra del tema.
- Garantizarle a las corporaciones que el 10 de diciembre van a devolver la infame ley k al mismo infierno y restaurar la ecuánime ley de la dictadura.
- etc, etc, etc.

Pero lo más simpático es que quieren anular la ley por una fe de erratas. Están haciendo un escandalo... Hoy todos los medios se hacen eco de semejante atrocidad antirepublicana y antidemocrática, aunque no es nada fácil encontrar el contenido de la fe de erratas. La única agencia que la publicó fue TELAM:

"La Fe de Erratas sirvió para corregir un error sobre la correlación de los artículos. El artículo 95 de la ley, que mencionaba la fiscalización de los gravámenes a los titulares de medios, remitía al artículo 88 en el texto de Diputados que en realidad hablaba del plan técnico de frecuencias.
En el Boletín Oficial apareció una remisión al artículo 97, que habla del destino de los fondos recaudados por los impuestos.
A la vez, el artículo 124, que menciona la creación del Consejo de los Medios Públicos, remite al artículo 116 (referido a emisoras ilegales) en el texto de Diputados, pero correspondía mencionar el artículo 126, que habla sobre el reglamento de ese consejo."

Claro, TELAM es K, con lo cual no hay que creerles, hay que ver qué dicen los periodistas serios...
Desconocemos si la fé de erratas es apropiada en este caso, ni nos interesa... será motivo de análisis de quien corresponda, pero nos parece vergonzoso que dirigentes del partido centenario, y de otros que representan a sectores amplios de la sociedad tengan la capacidad de acción equivalente al de una babosa. Que se pongan las pilas y discutan en serio.

Glosario:

A fin de evitar tener que sacar una fe de errata propia, aclaramos que por opocisión debe entenderse la definición de los multimedios, es decir todo partido u organización que tenga representación legislativa y este dispuesta a legislar para las corporaciones económicas.
No forman parte de la opocisión los partidos de izquierda que estan bancando a los laburantes de Kraft...esos son piqueteros.
Tampoco forman parte de ella los partidos que han estado enfrentados con el kirchnerismo en los últimos 6 años, pero en la ley de servicios audiovisuales votaron de acuerdo a sus convicciones siendo fieles a sus votantes... esos son mercenarios como los calificó el miserable Mariano Grondona, quien no puede ser acusado de mercernario ya que el siempre estuvo a sueldo de los mismos.
Ni que hablar de los que tienen acuerdos parciales con el programa del gobierno, pero tienen críticas sobre la falta de profundidad de las transformaciones y/o las formas de hacer política... esos directamente son ultra K.
En definitiva por opocisión debe entenderse a todo grupo u espacio que sostenga a raja tabla eso de que "las corporaciones gobiernan y deliberan a traves de sus representantes".

miércoles, 23 de septiembre de 2009

¿Dónde está el centro del debate?


Más allá de algunos errores (como este o este) que ha tenido el gobierno recientemente, hay que reconocerle una habilidad extraordinaria para administrar el conflicto que se generó en torno a la ley de SCA.
Con el tiempo, el gobierno consiguió ubicarse como el actor más moderado, conciliador, predispuesto a negociar y a hacer concesiones. De esta forma, descolocó a sus adversarios mediante la creación de una arena de discusión en donde el centro se encuentra en movimiento permanente. Estos corrimientos continuos dejan sin herramientas discursivas a determinados opositores cuyas verdaderas razones para oponerse al proyecto son inconfesables.
Al principio, el centro de la discusión giró en torno a las telefónicas y a la autoridad de aplicación. El gobierno cedió en ambos puntos, consiguiendo el apoyo de la centroizquierda al proyecto. La derecha, con un estrechísimo margen discursivo, hizo lo único que podía hacer: se retiró del recinto. Luego, por un breve instante, el centro lo ocupó la cuestión procedimental que rodeó la media sanción en la Cámara de Diputados. Pero, inmediatamente, con el debate en el Senado, el centro volvió a correrse, haciendo emerger, esta vez, la cantidad de comisiones a las que debía girarse el proyecto. La oposición pedía 5, el gobierno quería 2. Finalmente, fueron 4. El centro volvió a moverse y los argumentos públicos de la oposición flaquean (los otros, las razones secretas, gozan de buena salud). Ahora, la cuestión central es el artículo que establece el período de transición. Nuevamente, la oposición quiere 5 años, la propuesta del gobierno es dejarla en 1. ¿Se volverá a correr el centro?

martes, 22 de septiembre de 2009

Lanata lee el blog de La Logia

Por lo menos leyó este post. Así lo demuestra el siguente video:



Una pena que no nos haya citado...

lunes, 21 de septiembre de 2009

TN y la desaparición


Si no fuera tan perverso y tendencioso, lo del grupo-que-no-debe-ser-nombrado sería sencillamente risible. Todos los días nos sorprenden con nuevas y creativas forma de transgredir la ética periodística y de insultar la inteligencia de la audiencia y los lectores. Leer los diarios, escuchar la radio o mirar la televisión se asemeja cada vez más -y hasta consigue superar- a la burla que de ellos hace Capusotto en su excelente sketch radial "Hasta cuando". Justo cuando uno creería que se llegó al límite, que es imposible abordar una noticia de una forma más tendenciosa o maniquea, el grupo consigue superarse nuevamente. Los límites se corren prácticamente todos los días.
Una de las manipulaciones más recientes se viene desarrollando en TN desde la semana pasada. "TN puede desaparecer", es la nueva línea editorial. ¿Puede? El condicional es usado como una especie de vale todo. Cualquier cosa puede decirse después de un "puede". El mundo tal como lo conocemos puede finalizar mañana mismo producto de una invasión alienígena. Arnaldo Pérez Manija, el locutor radial de Capusotto, previene a su audiencia sobre la posible "desaparición física de todos los argentinos". Cualquier cosa puede enunciarse en forma condicional. Si la realidad luego riñe con el enunciado original, simplemente basta con aludir a una condición que finalmente no ocurrió, pero que podría haber sucedido.
Sin embargo, la palabra más densa, más cargada de sentido es la otra. Desaparecer. No dice cerrar, ser vendido, dejar sin trabajo a todo su personal. No. Apela a la misma categoría con la que nos referimos a los secuestrados y asesinados por la última dictadura militar. Qué ironía. En otras épocas esa palabra era reemplazada por eufemismos o era directamete silenciada por ese mismo grupo económico. Con esa palabra buscan apelar a la porción más venal de la memoria colectiva, apropiándosela y banalizándola. Esa palabra de quedar fuera de la disputa. Ni TN ni los goles del fin de semana son asimilables a una desaparición forzada. Usar justo esa palabra para defender intereses económicos es sencillamente cínico, sobre todo cuando es enunciada por los empleados de alguien sobre quien se cierne la sospecha sobre sus supuestos hijos.
Nos gustaría creer que no podrán superar esto. Pero si de algo no carecen los periodistas del grupo es de imaginación. Lo peor, pensamos, esta por venir en estos días.

Bien jugado

Muy bien lo de Raimundi.
Además compartir la brillante exposición que precedió su voto positivo, queremos contar que la semana pasada, en una charla sobre la ley de medios organizada por la agrupación Leopoldo Marechal (del ámbito de la educación), cerró su intervención siendo aplaudido por los que estaban allí diciendo (palabras más, palabras menos) que "yo tengo claro donde juego y es acá, pero hay que hacer una autocrítica acerca de porqué pasamos del 70% de imagen positiva de Kirchner en el 2007 a los últimos resultados en la provincia de Buenos Aires, sino va a ser muy difícil esto...".
Un maestro.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Apostillas de una noche agitada: La ley de medios

Anoche, con 146 votos a favor sobre unos 150 diputados presentes, obtuvo media sanción la ley de servicios audiovisuales. El proyecto tuvo, entre otros, el apoyo de los diputados de la centro izquierda, los socialistas y sectores del radicalismo disidente. El bloque oficialista aportó unos 100 diputados, correspondiendo los restantes votos a bloques aliados y opositores.
Hacia la última hora de la tarde, sectores de derecha que se oponen al proyecto de ley resolvieron irse del recinto y realizar una conferencia de prensa para anunciar que recurrirán a la justicia para conseguir lo que no pudieron mediante sus votos, y lo que estiman que tampoco podrán conseguir con las maniobras truculentas, inmorales y explícitas del vicepresidente Julio “mi hija me lo pidió llorando” Cobos: impedir que la ley sea aprobada.

En la facultad los bochan seguro:

Los principales bloques opositores a la ley, la mayoría de derecha y centro derecha se retiraron y, desde ese momento, los canales privados que trasmitieron el debate calificaron las imágenes del Congreso con frases como “el oficialismo sesiona sólo”. Estas afirmaciones riñen con la realidad, ya que la cantidad de votos que obtuvo el proyecto, incluyó los de diputados que no forman parte del oficialismo. Esas frases también contrastan con los discursos críticos al gobierno que se escucharon durante la sesión por parte de las fuerzas de centro izquierda, que fundamentaron por qué a pesar de ser opositores votaron favorablemente la iniciativa.

Valiéndose de ese mismo mecanismo, Clarín titula en su versión digital de hoy “Denuncian al socialismo de pactar en forma secreta con el Gobierno”. Al leer la nota se descubre que ese titular sólo se sostiene a partir de un rumor: “Tras la aprobación socialista de la Ley de Medios, el reutemismo le apuntó a los partidarios del gobernador Hermes Binner. ‘Es probable que haya algún tipo de acuerdo por la grave situación financiera de Santa Fe’". En otra palabras, a partir de las hipótesis de militantes enfrentados con Binner hacen construyen una noticia y falseanla realidad. Tal denuncia no existe, como tampoco existen elementos para abonar la hipótesis de un pacto. Por otra parte, al no mencionar quiénes realizan las “denuncias” se oculta al sujeto de las mismas. Mucho predicado, pero poco sujeto.

Si este tratamiento de la noticia se hubiera producido en un ámbito universitario en lugar de en un gran multimedio, si fuese el resultado de un parcial domiciliario de un estudiante de ciencias de la comunicación, póngale la firma que al pobre pibe lo bochan.

Los imitadores de Menem

La actitud de parte de la oposición de retirarse del recinto en el momento de la votación persigue, según las propias palabras de sus protagonistas, restarle legitimidad a la norma. Al no alzanzar la coalición opositora los votos necesarios para asegurarse una victoria decidieron adoptar una estrategia que les permita construir en los días que siguen un discurso que impugne la validez de la nueva ley. Es exactamente el mismo comportamiento que tuvo Menem cuando renunció a competir en la segunda vuelta en 2003, dejando asumir a Kirchner con un magro 23% de los votos.

El sectarismo no es solo de izquierda:

Al aprobarse la ley varios diputados, acompañados por quienes estaban en la tribuna, empezaron a cantar la marcha peronista. En nuestra opinión fue una demostración de sectarismo y un error político, ya que esta ley tiene valor y sentido en la medida en que significa un triunfo de un conjunto de fuerzas y actores políticos (entre los cuales el peronismo ocupó, sin dudas, un lugar central) sobre la derecha más reaccionaria y conservadora del país. Es justamente porque la ley NO es peronista (ni K) que tiene legitimidad social.

Afortunadamente, una diputada radical pidió recordar a Alfonsin, el primero en intentar cambiar la ley de la dictadura, y fue ovacionada. Independientemente de la valoración que se tenga del rol histórico del radicalismo y de Alfonsin, el gesto de la diputada puso las cosas en su lugar: este no es el triunfo de un partido, sino un avance político de la sociedad como un todo, que a pesar de las diferencias está avanzando hacia la construcción de una mejor democracia.

Resulta paradójico que mientras en el recinto (mayoritariamente peronista) se rendía homenaje al caudillo de la UCR, sus autoridades se encontraban fuera, renegando de los principios del hombre de cuya obra dicen ser herederos.


Macri el partizano:

El capítulo local de esta historia es asombroso. Maurizio Macri, el mismo que duda acerca de si el reemplazo del fino Palacio lo buscará entre los exonerados de la federal o entre los militares presos por delitos de lesa humanidad, luego de abrazarse con José María Aznar, exponente del ala más derechosa del derechoso PP español, les enviaba un mensaje a los senadores: “No convaliden este Gobierno Fascista”.
La derecha usa algunas palabras con demasiada liviandad. Justo ellos, que nombraron al Fino, que contruyeron una policía para reprimir la protesta social, que culpan de los problemas en salud y educación a los que vienen del conurbano, que atribuyen la inseguridad a los bolivianos y peruanos, que crearon la UCEP, que supieron decir que los cartoneros son ladrones, que todos los meses cierran un centro cultural y que silenciosamente hacen desalojos… Justo ellos hablan de fascismo. Hay palabras que no deben usarse tan ligeramente, hacerlo constituye una burla a la historia y a sus víctimas.

Macri: por favor no trates a la sociedad de estúpida. Te hace parecer un hipócrita… y un estúpido.

martes, 15 de septiembre de 2009

Ejem...

Nos acaba de llegar a nuestra casilla de mail (no es joda) esta convocatoria para hoy.



Debería poner "Sí a la Ley de Medios" a secas ahora, ¿no? Lo veremos el día de la sesión...

lunes, 14 de septiembre de 2009

Adios, Golem

En un post anterior habíamos señalado nuestras objeciones con respecto a que las telefónicas entraran en el mercado de medios audiovisuales. Además, la cuestión sobre las telefónicas amenazaba con enturbiar toda la discusión de una ley que es fundamental para la democratización de los medios y por lo tanto para el fortalecimiento de la democracia.
A tal nivel de exacerbamiento había llegado el tema que desde la izquierda Pino Solanas y Claudio Lozano habían convocado a una marcha bajo la consigna “Sí a la ley de medios, no a las telefónicas”; en tanto que desde la derecha la Diputada Patricia Bullrich no se cansaba de repetir que la ley tiene nombre y apellido (en relación a Telecom).
Hace un ratito nomás, a través de una conferencia de prensa de CFK, el oficialismo dio por muerto al Golem: anunció que se eliminará el artículo del proyecto de ley que autorizaba su ingreso. La decisión del Gobierno demuestra inteligencia, flexibilidad y capacidad de reflexión (tres condimentos que suelen escasear en la receta de la política K) a la vez que un gran sentido de la oportunidad (aditivo que los K suelen emplear con buen tino).
Seguramente, Patricia Bullrich y sus colisionados cívicos encontraran nuevos motivos para oponerse a la democratización de los medios y seguirán cumpliendo el patético papel de serviciales voceros de los poderes multimediáticos. En cambio, las fuerzas populares, las de centroizquierda y las de izquierda nos encontramos en mejores condiciones para honrar nuestras tradiciones y luchas, y avanzar con una ley que hasta no hace mucho parecía imposible. Esperemos que los diputados y senadores que se ubican a sí mismos en el campo nacional y popular así lo entiendan.

martes, 8 de septiembre de 2009

Pagni da en el clavo, ¡Increible!


La editorial de Pagni de hoy es realmente imperdible. Se nota que Pagni leyó el proyecto de ley de medios, o que, al menos, le ordenó a algún licenciado en comunicación que lo lea por él y le escriba un resumen con los puntos más importantes. De cualquier manera, el editorialista estrella se embarca en una reseña algo superficial de algunos artículos de la ley, realizando una intrerpretación muy libre de su alcance y significado.
Sin embargo, hay un punto en el que, en nuestra opinión, Pagni da en el clavo. Dicen por ahí que hasta un reloj descompuesto da bien la hora dos veces al día. Pagni acierta cuando dice que el proyecto (en realidad, habla de la iniciativa intervencionista de los Kirchner, pero bueno, hay que reconocer que el muchacho tiene sus limitaciones) busca poner al Estado en el centro de la comunicación social, dejando al descubierto su marcado intervencionismo. Por supuesto, después de ese ataque de lucidez, vuelve a enredarse en su diatriba antikirchnerista, llegando a comparar a Kirchner con Mussolini, disputándole a la muy venida a menos profeta del apocalipsis la capacidad de inventar comparaciones delirantes.
Pero volviendo al punto: ¡Claro que es el Estado, estúpido! El proyecto de la derecha, promovido por La Nación y ciertos sectores de la economía desde hace años, que caracteriza al Estado como una distorsión del mercado, ha fracasado estrepitosamente, no sólo en la Argentina, sino en los en el mundo. La concepción del mercado como asignador eficiente de recursos no sólo se ha demostrado falsa, sino además peligrosa para la viabilidad del capitalismo. La concentración de los medios de comunicación (a la sazón, grupos económicos) es sólo un capítulo, importante, pero un capítulo al fin de las herramientas de intervención de las cuales legítimamente debe disponer un Estado. Por lo tanto, lo que hay que discutir y defender es, precisamente, el rol del Estado en la economía como factor de crecimiento y desarrollo. Más precisamente, la capacidad de intervención estatal en sectores estratégicos de la economía como condición para promover una distribución de la riqueza más justa y equitativa. Porque una cosa es segura: se redistribuye desde el Estado o no se redistribuye en absoluto. Y esto algunos lo saben muy bien.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Ah, no, esto si que no.


Hace rato que el maturino-que-no-debe-ser-nombrado funciona en una frecuencia distinta. Hoy califica de ataque -seguido de escándalo- a una chicana sufrida por la esposa de Barrionuevo durante la reunión de comisión.

Casi al final de la nota, extasiado por las habilidades oratorias de la Diputada-esposa de dirigente gastronómico, el periodista transcribe sus palabras textualmente: "Acá va a ver que meter mano y mucho", señaló. Fue una de las tantas que planteó que el artículo 40 -el que establece una revisión bianual de las licencias- "hay que reformularlo totalmente"

Podemos soportar las operaciones, pero no que torturen al castellano. Queremos justicia.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Ganando amigos


Hoy en el matutino-que-no-debe-ser-nombrado sale un artículo de Marcos Novaro sobre el proyecto de ley de servicios audiovisuales. Realmente da pena que alguien que escribió cosas tan interesantes hoy rinda pleitesía al multimedio, poniendo a su servicio su intelligentzia a fin de denostar el proyecto y descalificar burdamente al gobierno.

La primera operación que hace Novaro es establecer su propia opinión como si fuera una verdad irrefutable al decir que lo que busca el gobierno con el proyecto es "polarizar y avanzar sobre el control de los medios". Por supuesto, creemos que esto es discutible y no una verdad revelada.
Pero incluso aunque esto fuera cierto, no tendría por qué ser necesariamente malo. Polarizar un conflicto en dos campos, no necesariamente antagónicos, es el ABC de la política, y Novaro, un buen lector de Mouffe, lo sabe perfectamente. Aquí no se trata de aniquilar al adversario, sino de aprobar una Ley en un ámbito deliberativo: el Congreso. Incluso más, la oposición no discute el contenido del proyecto, sino cuestiones procedimentales, como la cantidad de comisiones a las que se debe girar el proyecto o el momento en el que debe ser tratado. Por otra parte, controlar (y no dirigir) la actividad económica también constituye el ABC de la economía.
En Francia, durante las campañas políticas, cuando los diarios mencionan una fuerza política, están obligados a mencionar (al menos una vez) a todas las restantes. Esta es una forma de control del contenido de los medios. ¿Está mal?

A continuación, Novaro manda fruta sobre el contenido de la Ley. Lo más tosco se da cuando dice que "la revisión de licencias fijada cada dos años pondrá a todos los actores a merced de decisiones administrativas". Lo desafiamos desde este blog a que nos indique dónde el proyecto dice tal cosa.

Luego de eso, califica al gobierno argentino de chavista. No lo hace directamente, por supuesto, sino que dice que de ninguna manera se puede inferir que " la Argentina en que vivimos, en transición hacia un nuevo gobierno, puede replicar los rasgos y problemas chavistas", para agregar que eso no es "porque no quieran, sino porque les falta mucho para tener a su alcance un poder como el de quienes pretenden emular". De la misma manera, uno podría decir "Marcos Novaro es un politólogo polémico, aunque de eso no se desprenda que se haya vendido por un plato de lentejas al grupo Clarín".

El artículo, además, le brinda asesoramiento jurídico gratuito a los grupos económicos, al referirse a "la infinidad de barreras judiciales que los afectados razonablemente interpondrán". Por supuesto, no creemos que necesiten ese tipo de sugerencias, seguramente ya tienen ejércitos de abogados preparando escritos, pero sin embargo Novaro tuvo la necesidad de enfatizarlo.

Finalmente, Novaro utiliza con una pasmosa ligereza el calificativo "adictos" para referirse al escaso puñado de medios que manifiestan su apoyo al proyecto. Nosotros preferimos usar otros adjetivos menos peyorativos para describir ese tipo de actitudes (que por otra parte son totalmente legítimas). Por ejemplo, "ex intelectuales de izquierda, actualmente ubicados en la derecha del espectro político, afines a los grupos económicos hiperconcentrados".

Lo paradójico es que la principal denuncia del artículo, la búsqueda de polarización por parte del gobierno, es precisamente aquello que el artículo, no ingenuamente, genera. Parafraseando al autor del artículo, ¿Qué busca Novaro al atribuirle al gobierno pretensiones hegemónicas y la intención de controlar a la prensa? Polarizar el campo político entre defensores de la pluralidad y la libertad de prensa y el poder político voraz, totalizante e insaciable.

Novaro, le sugerimos humildemente que siga tus propias recomendaciones y evite las "visiones simplistas".

martes, 1 de septiembre de 2009

Ay, los tiempos


Si se hace una rápida lectura de los medios y las distintas opiniones sobre el nuevo proyecto de ley que pretende regular, precisamente, a los medios, no es fácil encontrar opiniones sobre la ley propiamente dicha: la mayoría de las intervenciones giran en torno a temas periféricos o instrumentales, el tema preferido es el tiempo para tratarla.

"Los argentinos tenemos temas mucho más urgentes que resolver" dijo Mario "la laucha" Das Neves (Gobernador del PJ, con ganas de mudarse a Balcarce 50, y que para eso necesita que los medios lo ayuden a hacerse conocido). "Quiere robar" (la Ley de Radiodifusión) "a la carga Barracas, de acá al 10 de diciembre", afirmó Jorge Busti (PJ). Ambas declaraciones fueron vertidas en el matutino-que-no-debe-ser-nombrado.

Los tres mosqueteros (Macri, De Narvaez y "panqueque" Solá) hicieron una conferencia de prensa para pedir que la ley se trate después del 10 de diciembre (ver post sobre el tema).

Además, el Colorado dejó de manifiesto quién es el que le escribe los discursos: "La iglesia se ha manifestado con la vocación de que se postergue el debate, y esto es lo que estamos planteando". Roy Cortina (Partido Socialista), en la misma nota,también opinó en el mismo sentido: "la democratización de los medios no se construye con discrecionalidad gubernamental, el debate comienza dañado si la discusión tiene fecha de vencimiento antes del 10 de diciembre".


Extrañamente, Pino Solanas estuvo de acuerdo con los muchachitos Pro: “De ninguna manera puede tratarse a la ligera en 15 días, por lo que hay que aprovechar esta ocasión para impulsar en los próximos tres meses un debate de gran amplitud”.


Más radicalizado fue lo de Morales (quien además de presidente de la UCR, pareciera ser el mismísimo vocero del grupo-que-no-debe-ser-nombrado) quien, en un gesto dialoguista y republicano, sostuvo que ni siquiera habría que dar quórum. Además, Trompetín publicó el 29/8/09: "La UCR y la Coalición Cívica dijeron que 'no están dadas las condiciones para trata ahora el tema'".

En nuestra humilde opinión la respuesta más clara fue la de un trabajador de los medios: "Dicen que esto no se puede aprobar contrarreloj y tienen razón. Pero es que hace 26 años que no es el momento. 26 años. Toda nuestra vida en democracia hace que no es el momento, miserables."

¿Y si en vez de discutir sobre la conveniencia de discutir, sincerasen los verdaderos motivos por los cuales no quieren tratar la ley...?

viernes, 28 de agosto de 2009

Así no, Mauricio

Ayer el PRO realizó una conferencia de prensa en ocasión de la presentación del proyecto de ley de medios, en la cual Macri, De Narvaez y Solá reclamaron que el proyecto se trate recién después del 10 de diciembre, es decir después de que asuman los nuevos diputados y senadores electos el 28 de junio. El argumento es que, si bien la mayoría actual del oficialismo es legal, en realidad no es legítima. Esto es, por lo menos, discutible.
Desde el punto de vista de la soberanía popular, la legitimidad no proviene de otro lugar que no sea el voto. Los actuales legisladores fueron elegidos democráticamente en elecciones libres y tienen mandato hasta el 10 de diciembre. Que un diputado tenga mandato por un período determinado de tiempo significa que alguien le ha mandado a hacer algo. En este caso, el mandante es el pueblo y el mando que otorgan a los legisladores es el de legislar según su leal saber y entender en pos del bien común, o más bien, lo que cada uno de los legisladores entiende por eso. En eso, y no otra cosa, consiste el mandato. El problema es que el adelantamiento de las elecciones generó un problema de superposición: hay dos mandatos simultáneamente y los dos son igualmente legítimos porque ambos provienen del mismo lugar, el voto popular. Sin embargo, el que hoy vale es el de los legisladores que actualmente ocupan sus bancas.
En realidad lo que se esconde detrás de esta procupación republicana de la oposición es pragmatismo y realpolitk: quieren que no se someta a tratamiento en el Congreso ningún proyecto relevante hasta que la relación de fuerzas no les sea más favorable.
Lo más llamativo del PRO, sin embargo, no es su vocación de deformar el principio de soberanía popular según dicte la coyuntura política. Lo más sorprendente es que, aquí en la Ciudad, ocurre una situación análoga, pero con los roles invertidos. Como Macri también adelantó las elecciones se presenta exactamente el mismo dilema. La relación de fuerzas en la Legislatura de la Ciudad es sumamente favorable al macrismo, por razones que ya mencionamos en otro post. Además, debido a la sorprendente performance de Pino en la última elección y que los mandatos de muchos de los satélites macristas vencen, la composición de la Legislatura a partir de diciembre le será mucho más hostil que ahora.
Todo este rodeo es para decir lo siguiente: ayer por la noche la Legislatura autorizó a Macri a emitir deuda por más 600 millones de pesos. A partir de hoy, Macri va a pagar con bonos a los proveedores. Lo hizo el mismo día en que le pidió al kirchnerismo que espere a que asuman los nuevos legisladores antes de tratar el proyecto de ley de medios. Macri le pide al gobierno nacional que se abstenga de hacer algo que él mismo no está dispuesto a hacer en la Ciudad. Si no empezamos por casa, Mauricio, te recomendamos que te llames a un respetuoso silencio que, por lo menos, va a ser más elegante.