Debería poner "Sí a la Ley de Medios" a secas ahora, ¿no? Lo veremos el día de la sesión...
martes, 15 de septiembre de 2009
Ejem...
Nos acaba de llegar a nuestra casilla de mail (no es joda) esta convocatoria para hoy.

Debería poner "Sí a la Ley de Medios" a secas ahora, ¿no? Lo veremos el día de la sesión...
Debería poner "Sí a la Ley de Medios" a secas ahora, ¿no? Lo veremos el día de la sesión...
lunes, 14 de septiembre de 2009
Adios, Golem
En un post anterior habíamos señalado nuestras objeciones con respecto a que las telefónicas entraran en el mercado de medios audiovisuales. Además, la cuestión sobre las telefónicas amenazaba con enturbiar toda la discusión de una ley que es fundamental para la democratización de los medios y por lo tanto para el fortalecimiento de la democracia.
A tal nivel de exacerbamiento había llegado el tema que desde la izquierda Pino Solanas y Claudio Lozano habían convocado a una marcha bajo la consigna “Sí a la ley de medios, no a las telefónicas”; en tanto que desde la derecha la Diputada Patricia Bullrich no se cansaba de repetir que la ley tiene nombre y apellido (en relación a Telecom).
Hace un ratito nomás, a través de una conferencia de prensa de CFK, el oficialismo dio por muerto al Golem: anunció que se eliminará el artículo del proyecto de ley que autorizaba su ingreso. La decisión del Gobierno demuestra inteligencia, flexibilidad y capacidad de reflexión (tres condimentos que suelen escasear en la receta de la política K) a la vez que un gran sentido de la oportunidad (aditivo que los K suelen emplear con buen tino).
Seguramente, Patricia Bullrich y sus colisionados cívicos encontraran nuevos motivos para oponerse a la democratización de los medios y seguirán cumpliendo el patético papel de serviciales voceros de los poderes multimediáticos. En cambio, las fuerzas populares, las de centroizquierda y las de izquierda nos encontramos en mejores condiciones para honrar nuestras tradiciones y luchas, y avanzar con una ley que hasta no hace mucho parecía imposible. Esperemos que los diputados y senadores que se ubican a sí mismos en el campo nacional y popular así lo entiendan.
A tal nivel de exacerbamiento había llegado el tema que desde la izquierda Pino Solanas y Claudio Lozano habían convocado a una marcha bajo la consigna “Sí a la ley de medios, no a las telefónicas”; en tanto que desde la derecha la Diputada Patricia Bullrich no se cansaba de repetir que la ley tiene nombre y apellido (en relación a Telecom).
Hace un ratito nomás, a través de una conferencia de prensa de CFK, el oficialismo dio por muerto al Golem: anunció que se eliminará el artículo del proyecto de ley que autorizaba su ingreso. La decisión del Gobierno demuestra inteligencia, flexibilidad y capacidad de reflexión (tres condimentos que suelen escasear en la receta de la política K) a la vez que un gran sentido de la oportunidad (aditivo que los K suelen emplear con buen tino).
Seguramente, Patricia Bullrich y sus colisionados cívicos encontraran nuevos motivos para oponerse a la democratización de los medios y seguirán cumpliendo el patético papel de serviciales voceros de los poderes multimediáticos. En cambio, las fuerzas populares, las de centroizquierda y las de izquierda nos encontramos en mejores condiciones para honrar nuestras tradiciones y luchas, y avanzar con una ley que hasta no hace mucho parecía imposible. Esperemos que los diputados y senadores que se ubican a sí mismos en el campo nacional y popular así lo entiendan.
jueves, 10 de septiembre de 2009
A joderse, trompetín

Pasó lo que tenía que pasar. Era casi de manual. Si el matutino-que-no-debe-ser-nombrado decidió emprender una campaña de escarnio público hacia el gobierno basado en denuncias de corrupción, debería haberse asegurado, por lo menos, de tener a todos los trabajadores en blanco, no registrar deudas de aportes patronales ni deberle dinero al fisco. Como diría don Carlo, tendría que haber estado "Tudo bom, tudo legal", porque quizás le iba a caer algún que otro inspector. Ahora que vayan a llorar a la iglesia: Si es "la primera vez en 64 años de existencia que el diario *piiiiip* recibe un operativo de esta magnitud", es porque ya iba siendo hora de que alguien los auditase como corresponde. Zafaron durante 64 años, muchachos. No están por encima de la Ley.
Salir a patalear denunciando "intimidación" después de hostigar a la comunidad blogueril es de un cinismo agraviante. Es, realmente, patético. Incluso más, si califican de intimidación al ejercicio LEGÍTIMO del poder de policía, podrían calificar como un "Duro golpe a la libre empresa" a esto.
Ojalá salga la ley de medios....
martes, 8 de septiembre de 2009
Pagni da en el clavo, ¡Increible!
La editorial de Pagni de hoy es realmente imperdible. Se nota que Pagni leyó el proyecto de ley de medios, o que, al menos, le ordenó a algún licenciado en comunicación que lo lea por él y le escriba un resumen con los puntos más importantes. De cualquier manera, el editorialista estrella se embarca en una reseña algo superficial de algunos artículos de la ley, realizando una intrerpretación muy libre de su alcance y significado.
Sin embargo, hay un punto en el que, en nuestra opinión, Pagni da en el clavo. Dicen por ahí que hasta un reloj descompuesto da bien la hora dos veces al día. Pagni acierta cuando dice que el proyecto (en realidad, habla de la iniciativa intervencionista de los Kirchner, pero bueno, hay que reconocer que el muchacho tiene sus limitaciones) busca poner al Estado en el centro de la comunicación social, dejando al descubierto su marcado intervencionismo. Por supuesto, después de ese ataque de lucidez, vuelve a enredarse en su diatriba antikirchnerista, llegando a comparar a Kirchner con Mussolini, disputándole a la muy venida a menos profeta del apocalipsis la capacidad de inventar comparaciones delirantes.
Pero volviendo al punto: ¡Claro que es el Estado, estúpido! El proyecto de la derecha, promovido por La Nación y ciertos sectores de la economía desde hace años, que caracteriza al Estado como una distorsión del mercado, ha fracasado estrepitosamente, no sólo en la Argentina, sino en los en el mundo. La concepción del mercado como asignador eficiente de recursos no sólo se ha demostrado falsa, sino además peligrosa para la viabilidad del capitalismo. La concentración de los medios de comunicación (a la sazón, grupos económicos) es sólo un capítulo, importante, pero un capítulo al fin de las herramientas de intervención de las cuales legítimamente debe disponer un Estado. Por lo tanto, lo que hay que discutir y defender es, precisamente, el rol del Estado en la economía como factor de crecimiento y desarrollo. Más precisamente, la capacidad de intervención estatal en sectores estratégicos de la economía como condición para promover una distribución de la riqueza más justa y equitativa. Porque una cosa es segura: se redistribuye desde el Estado o no se redistribuye en absoluto. Y esto algunos lo saben muy bien.
viernes, 4 de septiembre de 2009
El Golem y el capitalismo de amigos
Ayer el Comfer rechazó la fusión entre Multicanal y Cablevisión. Esto representa una vuelta atrás con respecto a la decisión tomada hace casi tres años, cuando el gobierno, siendo aún presidente Néstor Kirchner, aprobó dicha transacción.
Esta vuelta atrás, que dicho sea de paso nos parece fundamental para evitar la monopolización de la palabra, no pareciera ser producto de una reflexión sobre la naturaleza del servicio público, sino más bien una estrategia para limar el poder económico y político del grupo-que-no-debe-ser-nombrado.
Esta decisión, es una oportunidad para que las organizaciones de izquierda nacional y popular reflexionemos sobre la relación de la política con los factores de poder, y en particular con los grupos económicos y los medios de comunicación.
En este sentido el Kirchnerismo tomó por atajos que le resolvieron problemas de corto plazo, pero que a la larga lo terminaron envolviendo aún más en un laberinto. El acuerdo con Clarín para la autorización de la fusión de las señales de cables, es el ejemplo más claro. El acuerdo con C5N y el desplazamiento de Canal 7 a la señal del canal 15 es otro ejemplo de ello.
A semejanza del rabino de Praga, el sistema político en general (decimos en general porque esta es una historia de larga data), y particular los K, juegan a la alquimia y crean Golems que luego se salen de control y amenazan con aplastar a sus creadores.
Respecto al proyecto de Ley de Servicios Audiovisuales, están empezando a levantarse voces, algunas de ellas con argumentos muy razonables, alertando que la autorización de operar a las telefónicas podría ser a largo plazo la creación de otro Golem.
Esto no puede de ninguna manera constituir una excusa para posponer el tratamiento y la aprobación del proyecto, ya que a nuestro entender el objetivo perseguido es evitar los monopolios y democratizar la palabra. Habiendo dicho esto, creemos que deben tomarse los recaudos necesario para no construir un sujeto económico y político que a la larga pueda extorsionar o condicionar la vida democrática.
Para finalizar, unas breves reflexiones sobre el eufemismo “capitalismo de amigos”. El capitalismo argentino ha seguido lógica amiguista por lo menos durante los últimos 30 años. Quienes hoy critican esta postura es porque en este momento se saben fuera del círculo de amistades que supieron integrar y del que se beneficiaron. Por eso, es importante destacar que el capitalismo no sabe de amigos, sino de intereses. Con los grupos económicos se puede convivir y discutir, se los puede confrontar, controlar, enfrentar o condicionar, pero lo que no se puede hacer es ayudarlos a incrementar su poder político. Más temprano que tarde se impondrá el monólogo de sus intereses. De más está decir que no es para nada sencillo resolver esta tensión y no morir en el intento… pero de eso se trata la política.
Ah, no, esto si que no.
Hace rato que el maturino-que-no-debe-ser-nombrado funciona en una frecuencia distinta. Hoy califica de ataque -seguido de escándalo- a una chicana sufrida por la esposa de Barrionuevo durante la reunión de comisión.
Casi al final de la nota, extasiado por las habilidades oratorias de la Diputada-esposa de dirigente gastronómico, el periodista transcribe sus palabras textualmente: "Acá va a ver que meter mano y mucho", señaló. Fue una de las tantas que planteó que el artículo 40 -el que establece una revisión bianual de las licencias- "hay que reformularlo totalmente"
Podemos soportar las operaciones, pero no que torturen al castellano. Queremos justicia.
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